Nuevas leyes buscan bloquear coches chinos en EE.UU.

Con la vista puesta en la reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, los legisladores de EE.UU. avanzan en una ofensiva para excluir a los fabricantes de automóviles chinos de su mercado. Aunque las barreras actuales —aranceles e importaciones— ya dificultan la compra de vehículos chinos, ahora se busca consolidar estas restricciones mediante una ley.

Prohibición de vehículos conectados

En enero de 2025, el Departamento de Comercio de la administración Biden reforzó las normas con una regulación que prohíbe la venta e importación de vehículos conectados —aquellos con sistemas de Wi-Fi, Bluetooth o conectividad satelital— y sus componentes provenientes de China y Rusia. Esta medida entró en vigor en marzo de 2025.

Recientemente, los senadores Bernie Moreno (R–Ohio) y Elissa Slotkin (D–Mich.) presentaron el Connected Vehicle Security Act, una propuesta que busca prohibir la comercialización de vehículos conectados y sus componentes asociados fabricados en países considerados adversarios, como China, Rusia, Corea del Norte e Irán. Un proyecto similar fue introducido en la Cámara de Representantes.

El auge global de los coches chinos

Mientras EE.UU. endurece sus políticas, los vehículos chinos ganan terreno en otros mercados:

  • Europa: En 2024, el 55% de los coches eléctricos importados a la Unión Europea procedían de China.
  • Brasil: En el primer trimestre de 2025, las marcas chinas representaron más del 80% de las ventas de vehículos eléctricos en el sexto mercado automovilístico mundial.
  • BYD supera a Tesla: En 2025, la empresa china BYD se convirtió en el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos de batería, desplazando a Tesla.

Motivos económicos y de seguridad

La popularidad de estos vehículos se debe, en gran parte, a su precio accesible. Por ejemplo, el modelo Seagull de BYD, previsto para 2026, tiene un precio de partida de 10.300 dólares, frente a los 28.995 dólares del Chevrolet Bolt, el coche eléctrico más económico en EE.UU. Según datos, el estadounidense medio gasta unos 50.000 dólares en un coche nuevo.

Los defensores de la prohibición argumentan que se trata de un asunto de seguridad nacional, comparando los vehículos chinos con plataformas como TikTok. La senadora Slotkin declaró a CNBC:

"Es un problema de seguridad económica, pero también nacional. Un coche chino es como TikTok sobre ruedas".

Sin embargo, esta postura contrasta con prácticas similares en EE.UU.: General Motors, que apoya la ley de Slotkin, acordó pagar una multa de 12,75 millones de dólares por vender ilegalmente datos de conducción a intermediarios, violando una ley de privacidad en California.

¿Qué depara el futuro?

Aunque el expresidente Trump ha mostrado cierta apertura a permitir que fabricantes chinos operen en EE.UU., la aprobación de estas leyes podría retrasar indefinidamente la llegada de coches chinos al mercado estadounidense. Además, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) está cerca de aprobar una norma que obligaría a todos los coches nuevos en EE.UU. a incluir tecnología de detección de conducción bajo efectos, lo que aumentaría la recolección de datos por parte de las empresas.

Este escenario plantea interrogantes sobre la protección de la privacidad y el equilibrio entre seguridad nacional y acceso a vehículos asequibles.

Fuente: Reason