Un nuevo sondeo revela que la estrategia militar de Donald Trump en Irán registra un nivel de rechazo histórico. Según datos del Washington Post, ABC News e Ipsos, el 61% de los estadounidenses considera que el uso de la fuerza militar contra Irán ha sido un error. Esta cifra sitúa la percepción pública sobre el conflicto en niveles similares —o incluso superiores— a los registrados durante las guerras de Irak y Vietnam, consideradas algunas de las más impopulares de la historia moderna.
Para contextualizar, en mayo de 2006, tras tres años de la invasión de Irak, un 59% de los estadounidenses ya consideraba que la guerra había sido un error. En ese momento, el conflicto había causado más de 2.400 bajas militares y enfrentaba algunos de los combates más sangrientos del conflicto. A pesar de ello, la guerra en Irak sigue siendo más aceptada que la intervención en Irán, donde se estima que han fallecido 13 soldados estadounidenses.
Las comparaciones con Vietnam también son reveladoras. En enero de 1973, cuando las tropas estadounidenses se retiraban del país asiático, un 60% de los ciudadanos creía que había sido un error enviar tropas a Vietnam, según datos de Gallup. Trump ha intentado capitalizar su supuesta eficacia en Irán, alardeando en repetidas ocasiones de que habría puesto fin a la guerra de Vietnam con rapidez. Sin embargo, esta afirmación choca con la realidad: solo el 19% de los estadounidenses considera que la campaña militar en Irán ha sido exitosa, según la misma encuesta.
Lo paradójico es que tanto Trump como las autoridades iraníes han declarado victorias en el conflicto. Esta contradicción refleja la falta de claridad en los objetivos alcanzados y el creciente escepticismo de la población sobre el manejo de la política exterior por parte de la administración estadounidense.