La derecha alternativa estadounidense ha encontrado un enemigo común: Candace Owens. En un giro inesperado, dos de sus figuras más polémicas, Laura Loomer y Jessica Reed Kraus —influencer con 1,2 millones de seguidores en Instagram y seguidora de Robert F. Kennedy Jr.—, han dejado atrás sus disputas para unirse en una campaña agresiva contra la comentarista política.
Kraus, conocida por su retórica incendiaria, ha sido una crítica feroz de Loomer durante el último año. En sus publicaciones, ha ridiculizado a Loomer por no conseguir acceso a la Casa Blanca, la ha tachado de "loca", "irresponsable" y "un circo", entre otros calificativos. Loomer, por su parte, no se ha quedado atrás: en una ocasión, la llamó "una zorra insufrible".
Sin embargo, en el caótico ecosistema de la derecha alternativa —donde las guerras internas y los ataques personales son moneda corriente—, ambas han encontrado un punto en común: la necesidad de frenar a Owens. En un giro sorprendente, Kraus anunció recientemente su apoyo a la "misión kamikaze" de Loomer para destruir la carrera de Owens.
"Solo la locura puede vencer a la locura. Nadie más que Loomer está preparada para esta batalla", escribió Kraus en una publicación, añadiendo que False Flag, un medio digital, también se une a la cruzada y necesita apoyo económico para continuar.
El origen del conflicto
La alianza entre Kraus y Loomer es un síntoma del creciente malestar que Owens genera dentro del movimiento MAGA. Durante meses, Owens ha difundido teorías conspirativas y mensajes antisemitas, atacando a otros activistas —como Erika Kirk— y, más recientemente, al propio expresidente Donald Trump, especialmente por su postura sobre la guerra en Irán.
Tras agotar todas las vías para detenerla, algunos dentro del movimiento han concluido que solo alguien con su mismo nivel de radicalidad, como Loomer, podría lograrlo. Las tensiones entre ambas han escalado hasta límites insospechados, incluso para sus estándares habituales de confrontación.
Insultos, burlas y filtraciones
Lo que comenzó como una guerra de palabras en la red social X se ha convertido en un intercambio de ataques cada vez más virulentos. Owens comparó el rostro de Loomer con el de Jigsaw, el villano de la saga Saw, mientras que Loomer respondió con un mensaje cargado de odio: "Dios te odia. Por eso te dio a Charlie Kirk y no te dejó despedirte de él".
Pero el último capítulo de este enfrentamiento ha sido el más polémico. Tras semanas de rumores, Loomer publicó esta semana registros judiciales de Tennessee que revelan que el marido de Owens, George Farmer —heredero de una fortuna británica—, fue arrestado en 2023 por conducir ebrio con una tasa de alcohol en sangre de 0,261. Además, difundió una foto de su ficha policial y una imagen del camión destrozado que, según los documentos, chocó contra una zanja. Owens estaba embarazada de su tercer hijo en ese momento.
Meghan McCain, hija del expresidente John McCain, no dudó en ironizar en la red social X: "Deberíamos nominar a Loomer para un Pulitzer".
Este episodio refleja hasta qué punto la derecha alternativa está dispuesta a llegar para desprestigiar a Owens, una figura que, pese a su influencia inicial, ha perdido apoyo incluso entre sus aliados más cercanos.