La inflación en Estados Unidos sigue acelerándose bajo la presidencia de Donald Trump, alcanzando su nivel más alto en tres años. Según los últimos datos del Bureau of Labor Statistics, publicados este martes, la tasa de inflación escaló hasta el 3,8% en abril, superando el crecimiento salarial, que se situó en un 3,6%.

El aumento del precio del petróleo es uno de los principales factores detrás de este repunte. Desde enero, el coste del crudo ha subido más de un 70%, un alza directamente relacionada con el conflicto en Irán. Actualmente, el precio medio nacional de un galón de gasolina ronda los 4,50 dólares, y los expertos advierten de que el impacto total de esta subida aún no se ha trasladado a otros sectores.

Según un informe de Citigroup publicado el lunes, «los costes energéticos podrían tardar varios meses en reflejarse en los precios de los bienes básicos». Mientras tanto, las previsiones económicas no son alentadoras: el aumento del coste de vida sigue erosionando la confianza de los ciudadanos.

Un reciente sondeo de CNN revela que el 70% de los estadounidenses desaprueba la gestión económica de Trump. Además, el 77% de la población —incluyendo una mayoría de republicanos— afirma que el coste de vida en sus comunidades ha aumentado. Solo un tercio de los ciudadanos aprueba su labor para ayudar a la clase media, mientras que el 26% confía en su gestión de la inflación y únicamente el 21% aprueba su manejo de los precios de la gasolina.

El estudio también destaca que los demócratas son percibidos como más capaces para abordar el coste de vida, la inflación y el apoyo a la clase media. Sin embargo, casi un tercio de los encuestados no confía en ninguno de los dos partidos a la hora de gestionar la economía.

Con las elecciones de mitad de mandato de noviembre a la vista, los republicanos podrían enfrentarse a dificultades, aunque el efecto del rediseño de los distritos electorales aún está por ver. Por su parte, los demócratas deberán demostrar su capacidad para mejorar las condiciones económicas de los ciudadanos si quieren recuperar la confianza perdida.