La inflación subyacente se dispara: ¿qué hay detrás del aumento récord?
El Departamento de Comercio de EE.UU. confirmó este jueves que la inflación general alcanzó un 3,5% interanual, el mayor incremento en tres años. Este dato refleja el impacto directo de la guerra en Irán sobre los precios de la gasolina, así como las consecuencias de las políticas comerciales impulsadas por el presidente Donald Trump.
El peso de la gasolina y los alimentos
Aunque el alza en los precios de la energía —especialmente la gasolina— es el principal detonante, incluso al excluir alimentos y combustible, el índice de inflación subyacente se sitúa en un 3,2%, por encima del objetivo del 2% marcado por la Reserva Federal (Fed).
Este escenario contrasta con el modesto aumento del 0,6% en los ingresos de los trabajadores estadounidenses, según el informe del Departamento de Comercio. Además, los reembolsos fiscales que reciben los contribuyentes están perdiendo valor adquisitivo debido al encarecimiento de la cesta básica.
La Fed frena las bajadas de tipos de interés
El presidente de la Fed, Jerome Powell, advirtió el miércoles que no habrá recortes en los tipos de interés en los próximos meses debido al contexto inflacionario. Esta postura marca un giro respecto a 2024, cuando la entidad redujo los tipos en tres ocasiones para estimular la economía.
Normalmente, el banco central opta por mantener los tipos sin cambios o incluso subirlos para frenar la inflación. Sin embargo, la combinación de la guerra en Oriente Medio y las políticas arancelarias de Trump ha revertido los avances económicos logrados durante la administración de Joe Biden.
Consecuencias políticas: ¿se desvanecen las promesas de Trump?
En las elecciones de 2024, Trump y el Partido Republicano (GOP) prometieron reducir los precios y combatir la inflación. No obstante, el actual escenario económico —marcado por una guerra de elección y aranceles volátiles— ha borrado las ganancias económicas atribuidas a la gestión previa.
Ante este panorama, muchos votantes comienzan a replantearse sus expectativas. Para los republicanos, la única salida podría pasar por estrategias cuestionables, como la manipulación de los censos electorales para favorecer sus intereses.
«La inflación actual no solo refleja factores externos como el conflicto en Irán, sino también decisiones políticas que han debilitado la estabilidad económica.»