El GOP bloquea la agenda de Johnson
La semana crítica del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, se ha visto gravemente afectada por las divisiones internas en el Partido Republicano. Lo que comenzó como una agenda ambiciosa para esta semana se ha convertido en un caos legislativo, con los republicanos más conservadores boicoteando sus propios proyectos.
Tres leyes clave en riesgo
Johnson intenta aprobar en una sola semana tres medidas polémicas: la prórroga de la Sección 702 de FISA (herramienta de vigilancia), la Ley Agrícola y un paquete presupuestario del Senado para financiar a ICE y la Patrulla Fronteriza. Sin embargo, los republicanos más conservadores exigen cambios y amenazan con votar en contra de la norma que permitiría debatir estos proyectos.
El Comité de Reglas de la Cámara, encargado de avanzar estas propuestas, fracasó el lunes por la noche en su intento de sacar adelante la norma, paralizando así toda la legislación esta semana. Aunque podría intentarlo de nuevo el martes, el calendario está saturado, incluyendo una rara visita del rey Carlos III.
FISA: la herramienta de vigilancia al borde del colapso
La Sección 702 de FISA, que permite la vigilancia electrónica sin orden judicial en casos de seguridad nacional, caducará el jueves por la noche si no se aprueba una prórroga. Aunque los líderes republicanos introdujeron cambios la semana pasada para contentar a los más escépticos, estos no han sido suficientes.
El representante Tim Burchett (R-Tenn.) declaró tras la reunión del lunes que no sabe qué más se necesita para convencer a los disidentes y sugirió reelaborar completamente el proyecto. Mientras, el Senado podría mover primero una prórroga de FISA para presionar a la Cámara de Representantes.
Financiación del DHS: un juego de desconfianza entre cámaras
Johnson también quiere modificar el paquete presupuestario aprobado por el Senado para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), argumentando que contiene "lenguaje problemático" que elimina fondos para ICE y la Patrulla Fronteriza.
La mayoría de los republicanos en la Cámara se niegan a aprobar un proyecto de ley que financie el resto del DHS sin antes asegurar los fondos para ICE y CBP. Esta resistencia surge de la desconfianza hacia el Senado: temen que, si la Cámara aprueba primero el presupuesto general del DHS, el Senado podría retractarse y no financiar a estas dos agencias.
El resultado es un bloqueo legislativo que podría prolongar el cierre del DHS, el más largo de la historia con 73 días. Los empleados federales podrían perder su nómina la próxima semana si no se aprueba un presupuesto.
Declaraciones clave
"Hay muy pocas cosas que cuenten con el apoyo unánime de todos los miembros de nuestro grupo, y esta fue rechazada de plano".
Jodey Arrington (R-Texas), presidente del Comité de Presupuestos
"Sería ingenuo en esta ciudad decir: 'Confíen en nosotros, voten a favor de financiar todo el DHS excepto ICE y CBP'".
Jodey Arrington
El futuro inmediato
La situación sigue en un punto muerto. Mientras Johnson y el líder de la mayoría del Senado, John Thune (R-S.D.), debaten estrategias, los empleados del DHS enfrentan la posibilidad de no cobrar. La presión para resolver el estancamiento crece, pero las divisiones internas en el GOP lo hacen cada vez más difícil.