La PlayStation 5 de Sony está experimentando un fuerte descenso en sus ventas, según los últimos datos financieros de la compañía. En el cuarto trimestre del año fiscal 2024, Sony solo vendió 1,5 millones de consolas PS5, lo que representa una caída del 46% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este descenso se produce tras dos subidas de precio consecutivas en el último año. El modelo estándar de la PS5 pasó de costar 499,99 dólares a 649,99 dólares, un aumento del 30% que ha afectado directamente a la demanda.
Sony ha justificado las subidas de precio por presiones económicas globales, la crisis de suministro de componentes y el impacto de la guerra en Ucrania, que ha encarecido los costes de producción. Además, la compañía ha reconocido que los costes de memoria siguen siendo un factor clave en su estrategia comercial.
Como consecuencia, Sony ha revisado sus previsiones de ingresos anuales para el sector de videojuegos, estimando una caída del 6% en los ingresos por hardware. Sin embargo, estos cálculos podrían verse alterados si la situación de los componentes no mejora en los próximos meses.
Los analistas señalan que la combinación de precios más altos y una oferta limitada ha frenado el crecimiento de la consola, que compite en un mercado cada vez más saturado. A pesar de que la PS5 sigue siendo una de las consolas más potentes del mercado, su elevado coste está alejando a parte de los consumidores.
La compañía no ha anunciado nuevas estrategias para revertir esta tendencia, aunque se espera que la situación mejore con la normalización de la cadena de suministro en los próximos trimestres.