Las ventas de la PlayStation 5 han registrado un descenso histórico tras el aumento de precios anunciado por Sony. Según datos del último informe financiero de la compañía, correspondientes al ejercicio fiscal 2025, las ventas del último trimestre cayeron un 46% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

En concreto, Sony distribuyó 1,5 millones de consolas PS5 en el último trimestre de 2025, frente a los 2,8 millones vendidos en el mismo periodo de 2024. Esta caída se suma a una reducción total de 2,5 millones de unidades respecto al ejercicio fiscal anterior, un declive que comenzó tras el primer aumento de precios en agosto de 2024 y se agravó con una segunda subida reciente.

Pese a este descenso en ventas, Sony sigue obteniendo beneficios récord. En el último año fiscal, la compañía vendió un total de 16 millones de consolas PS5, elevando el número total de unidades distribuidas a más de 93 millones. Además, esta generación de hardware se ha convertido en la más rentable de la historia de Sony, con unos ingresos superiores a los 136.000 millones de dólares hasta la fecha.

Gráfico de ventas de PlayStation 5

¿Nuevos problemas para Sony en 2026?

El próximo ejercicio fiscal podría presentar desafíos adicionales para la compañía japonesa. La escasez global de memorias AI, un componente clave en la producción de consolas, amenaza con afectar la previsión de ventas para 2026. Sony deberá asegurar el suministro de estos componentes a "precios razonables", aunque el impacto actual en el sector gaming sugiere que podrían producirse nuevos incrementos de precio o problemas de disponibilidad.

Ante el impacto negativo del último aumento de precios, los analistas anticipan un posible nuevo descenso en las ventas de PS5. Sin embargo, Sony mantiene una postura optimista y asegura que no habrá diferencias significativas en los ingresos por hardware entre los ejercicios fiscales 2026 y 2025.

"La imprevisibilidad de la situación actual en el mercado de memorias AI hace que sea difícil anticipar su impacto real en la industria. Habrá que esperar para ver cómo se desarrolla la situación."

Mientras tanto, los consumidores siguen mostrando su rechazo a los precios elevados, y el futuro de las ventas de PS5 dependerá en gran medida de la capacidad de Sony para gestionar la crisis de suministro y estabilizar los costes.