El Volkswagen Escarabajo no es el único coche que recuerda a un insecto, pero por fortuna, la mayoría de los diseñadores han dejado atrás la tendencia de humanizar criaturas como cucarachas o arañas. Sin embargo, la forma y la funcionalidad a veces chocan de manera inevitable. Este es el caso del Tatra Phoenix de 16 ruedas, un camión articulado que, con sus ocho ejes, se asemeja a un ciempiés de cien patas.

Lo que más inquieta de este vehículo es su cabina, que carece de capó alargado y se sitúa directamente sobre el motor. Esta disposición le da un aspecto de bestia agazapada, como si estuviera a punto de devorar a su presa. ¡Un diseño que, sin duda, genera escalofríos!

Aunque la imagen de este "bicho" sobre la pantalla pueda resultar perturbadora, es útil para entender su peculiaridad. Así lo confirma la propia marca Tatra, que en su perfil de Instagram reconoce la influencia insectoide en sus vehículos. "Entre estos se encuentran los vehículos multi-eje, conocidos como 'Ciempiés', que sirven como base robusta para montar estructuras especiales, como grúas, plataformas de perforación o plataformas aéreas", explicó la compañía.

"Entre estos se encuentran los vehículos multi-eje, conocidos como 'Ciempiés', que sirven como base robusta para montar estructuras especiales, como grúas, plataformas de perforación o plataformas aéreas."

Tatra en Instagram

Un camión diseñado para terrenos hostiles

Uno de estos modelos ya ha sido enviado a Australia, donde se utilizará como base para una plataforma aérea Bronto Skylift. Estas plataformas son esenciales para el mantenimiento de edificios altos e incluso aerogeneradores. No es de extrañar que se requiera una base extremadamente resistente, y 16 ruedas proporcionan precisamente eso.

Además, con ocho ejes motrices, este camión está preparado para circular por terrenos sueltos o embarrados. Eso sí, conviene evitar superficies demasiado blandas donde el peso del vehículo pueda hundirlo. Pero para circular sobre hierba o barro ligero, el motor turbodiesel Paccar de 12.9 litros (aunque también existen versiones de 6.7 y 10.8 litros) proporciona la potencia necesaria para avanzar sin problemas.

Maniobrabilidad excepcional

La principal preocupación al ver un vehículo de estas dimensiones suele ser su capacidad para girar. Sin embargo, Tatra ha resuelto este problema incorporando ocho ruedas directrices. Los ejes traseros ayudan a que el camión realice giros cerrados, permitiendo que complete un círculo con un radio inferior al de un campo de fútbol.

Aunque este diseño pueda generar rechazo inicial, su funcionalidad es innegable. Quizá con el tiempo nos acostumbremos a su aspecto, especialmente si aparece como contenido descargable en juegos como Snowrunner. Hasta entonces, mejor mantenerse alejado de terrenos resbaladizos… o prepararse para una partida difícil.

Fuente: The Drive