Aston Martin ha vuelto a recurrir a fondos de emergencia por octava vez desde su salida a bolsa en 2018. La compañía británica, que en su momento llegó a valer más de 4.300 millones de libras (5.800 millones de dólares), ha visto desplomarse su valor hasta los 430 millones de libras (584 millones de dólares) en la actualidad.
Hace apenas dos semanas, Aston Martin logró recaudar 50 millones de libras (67,9 millones de dólares) gracias a un consorcio de inversores liderado por Lawrence Stroll, su principal accionista con un 31% del capital. Sin embargo, estas medidas no han logrado frenar las pérdidas recurrentes de la marca, que en 2024 aumentaron un 25% hasta alcanzar los 364 millones de libras (494 millones de dólares) antes de impuestos.
¿Podría Geely salvar a Aston Martin?
Mientras Stroll insiste en su compromiso con la compañía, crece el interés por el papel que podría jugar Geely, el gigante chino que ya ha rescatado a otras marcas británicas como Lotus y LEVC. Geely, tercer mayor accionista de Aston Martin con alrededor del 17% de las acciones, tiene experiencia en reflotar empresas en dificultades, aunque no siempre con éxito.
Sin embargo, su intervención podría implicar trasladar la producción de Aston Martin a China, donde los costes son significativamente más bajos. «China tiene los costes más bajos del mundo, y el modelo de negocio clásico chino es ir donde está el dinero», declaró un proveedor de Aston Martin al The Telegraph. «El miedo es que trasladen toda la producción allí. Puede que no nos guste, pero, en cierto modo, es el movimiento más inteligente».
Inversores en alerta
Los accionistas parecen desconfiar de la viabilidad a largo plazo de Aston Martin. Fuentes internas revelan que Geely ha reducido su participación del 17% a aproximadamente un 14%, mientras que Mercedes ha disminuido su stake del 20% a menos del 8%.
Andy Palmer, exdirector ejecutivo de Aston Martin, aboga por una alianza con socios chinos: «Están unos 10 años por delante de nosotros en electrificación y tecnología. Sin ellos, no podremos competir».
La situación de Aston Martin sigue siendo crítica, y la pregunta persiste: ¿logrará Geely, con su historial de rescates, ser la tabla de salvación de la icónica marca británica, o se enfrentará a un colapso irreversible?