El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha logrado un hito en su primer mandato: equilibrar el presupuesto de la ciudad, que presentaba un déficit de 12.000 millones de dólares, sin recurrir a recortes masivos en servicios públicos. En un vídeo publicado en la red social X, Mamdani aseguró que su administración ha cerrado la brecha financiera «sin cargar sobre las espaldas de la clase trabajadora».
«Hemos demostrado que es posible reducir un déficit de 12.000 millones de dólares sin recortar servicios esenciales como parques, bibliotecas, calles más seguras o inversiones históricas en vivienda pública», declaró Mamdani. «Llámalo política de baches o socialismo democrático, pero al final, es un gobierno que funciona para quienes hacen funcionar esta ciudad».
«Felicidades al alcalde Mamdani. Heredó un enorme déficit presupuestario, lo redujo a cero y, aún así, invirtió en guarderías, vivienda y la infraestructura de la ciudad. Cuando los gobiernos municipales se ponen del lado de las familias trabajadoras, no de los multimillonarios, no hay nada que no puedan lograr».
— Senador Bernie Sanders (I–Vt.)
La gestión de Mamdani ha sido elogiada por figuras como Sanders, quien destacó que el alcalde logró el equilibrio presupuestario «sin recortes importantes en los servicios públicos, mientras seguía invirtiendo en parques, bibliotecas, calles más seguras y vivienda pública».
En febrero de este año, Mamdani advirtió que la ciudad enfrentaba un déficit de 12.000 millones de dólares en dos años, una situación que, según él, requeriría medidas drásticas como subir impuestos a los más ricos o a la propiedad. Sin embargo, en solo tres meses, su administración logró reducir esa cifra sin aumentar los impuestos a la propiedad, algo que muchos consideraban imposible.
¿Cómo lo consiguió? Mamdani explicó que su estrategia se basó en dos pilares fundamentales:
- Gravar a los más ricos: El gobernador de Nueva York, Kathy Hochul, apoyó la propuesta de Mamdani de implementar un «impuesto a las segundas residencias» (pied-à-terre) para viviendas en la ciudad valoradas en al menos 5 millones de dólares que no sean su residencia principal. Según el gobierno estatal, esta medida generaría «al menos» 500 millones de dólares anuales, aunque el contralor de la ciudad advirtió que, una vez aplicado, los ingresos podrían reducirse a 340 millones debido a cambios en el comportamiento de los contribuyentes.
- Apoyo financiero de Albany: Mamdani también recibió un rescate fiscal por parte del estado de Nueva York, que aportó fondos adicionales para cubrir parte del déficit. Aunque no se detallaron las cifras exactas, fuentes cercanas al ayuntamiento confirmaron que este apoyo fue clave para evitar recortes en servicios esenciales.
El éxito de Mamdani en el manejo presupuestario ha reavivado el debate sobre si su enfoque, que él define como «socialismo democrático», es viable a largo plazo. Mientras algunos lo celebran como un ejemplo de gestión eficiente y equitativa, otros advierten que depender de impuestos a los más ricos y rescates estatales no es sostenible. Lo cierto es que, por ahora, Nueva York respira aliviada tras evitar una crisis financiera.