La paradoja del coche moderno: más grande, menos deportivo, pero igual de rápido

Los vehículos en Estados Unidos están evolucionando hacia modelos más grandes y menos orientados al rendimiento, pero eso no se refleja en cómo se conducen. Durante la pandemia, la conducción temeraria alcanzó niveles epidémicos, y aunque ha disminuido ligeramente, persisten conductas de riesgo al volante. Paralelamente, la publicidad centrada en la velocidad y el rendimiento ha aumentado, incluso cuando el mercado ofrece menos coches deportivos accesibles.

Según el presidente del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS), David Harkey, esta contradicción refleja una obsesión cultural por la velocidad que la publicidad no solo no frena, sino que alimenta. "Mostrar a un piloto profesional derrapando en una curva bajo la lluvia puede parecer inofensivo", explica Harkey. "Las advertencias en letra pequeña indican que es un conductor profesional en un circuito cerrado, pero el mensaje que transmite es que cualquiera puede hacerlo".

Publicidad que normaliza el riesgo

El IIHS, conocido por sus pruebas de choque, también analiza cómo los factores humanos y las tendencias sociales influyen en la seguridad vial. Su último estudio revela que la publicidad automotriz prioriza el rendimiento sobre la seguridad, enviando mensajes peligrosos a los conductores.

"Desde canciones de hot-rod de los años 50 hasta sagas cinematográficas como Fast & Furious, la velocidad ha sido un elemento celebrado en la cultura del automóvil estadounidense. A diferencia de las películas o la música, los anuncios están diseñados para persuadir, presentando la conducción de alto rendimiento como algo que los consumidores pueden comprar y experimentar".

El estudio del IIHS analizó más de 2.500 anuncios de televisión, internet y redes sociales, concluyendo que:

  • El 43% de los anuncios destacaban el rendimiento como tema principal.
  • El 16% mencionaban explícitamente la velocidad o el exceso de velocidad.
  • El 28% enfatizaban la tracción o la capacidad de aceleración.
  • Solo el 8% de los anuncios incluían mensajes de seguridad vial.

El auge de los SUV y pick-ups en la publicidad de alto rendimiento

Esta tendencia no es casualidad. El aumento de anuncios de camiones y todoterrenos con mensajes de alto rendimiento —antes reservados a deportivos y coupés— está redefiniendo el mercado. "La probabilidad de que un anuncio de un SUV o pickup destaque su potencia es mayor que en el caso de un sedán", señala el informe del IIHS.

Ejemplos históricos, como el anuncio de Nissan 300ZX durante el Super Bowl de 1990 o el polémico spot de Chevrolet Corvette retirado por críticas, demuestran que este problema no es nuevo. Sin embargo, la intensidad y frecuencia de estos mensajes en la era digital están agravando el riesgo.

¿Qué consecuencias tiene esta cultura de la velocidad?

El IIHS advierte que la glorificación de la velocidad en la publicidad contribuye a:

  • Un aumento en las infracciones por exceso de velocidad.
  • Conductas de conducción agresiva más frecuentes.
  • Mayor riesgo de accidentes graves.

"Los anunciantes deben ser conscientes del impacto que generan", afirma Harkey. "Promocionar la velocidad como sinónimo de libertad o estatus envía un mensaje equivocado, especialmente cuando los datos muestran que el exceso de velocidad es una de las principales causas de mortalidad en carretera".

¿Qué se puede hacer?

El IIHS propone varias medidas para contrarrestar esta tendencia:

  • Regulación más estricta en los mensajes publicitarios que promuevan conductas de riesgo.
  • Mayor transparencia en los anuncios, aclarando que ciertas maniobras solo son posibles en entornos controlados.
  • Campañas de concienciación que promuevan una conducción responsable, especialmente entre los jóvenes.

Mientras la industria automotriz siga vinculando el éxito y la emoción a la velocidad, el desafío para las autoridades y los consumidores será encontrar un equilibrio entre el placer de conducir y la seguridad vial.

Fuente: The Drive