El oscuro modelo de negocio de Mercor

En un mercado laboral cada vez más hostil, ha surgido una industria paralela que explota la desesperación de los trabajadores: Mercor, una startup de San Francisco dedicada a contratar expertos subempleados para entrenar modelos de inteligencia artificial. Sin embargo, lo hace bajo condiciones opacas y abusivas.

Según un informe de New York Magazine, la empresa recluta a profesionales cualificados, pero les oculta información clave, como el cliente final para el que trabajan. Las jornadas laborales son extenuantes, los gestores suelen ser jóvenes e inexperimentados, y los contratos finalizan sin previo aviso, dejando a los trabajadores en una situación de extrema vulnerabilidad.

Un ciberataque que expone los riesgos de la IA contratada

El pasado mes, Mercor sufrió un ciberataque que reveló la fragilidad de su cadena de suministro de IA, basada en contratistas. La empresa confirmó a TechCrunch que el ataque explotó una vulnerabilidad en el proyecto de código abierto LiteLLM. Los datos robados incluían conversaciones entre los sistemas de IA de Mercor y sus trabajadores, así como información confidencial de clientes como OpenAI y Anthropic.

Un portavoz de Mercor declaró:

«Estamos llevando a cabo una investigación exhaustiva con expertos forenses de terceros. Seguiremos comunicándonos con nuestros clientes y contratistas, y destinaremos los recursos necesarios para resolver la situación lo antes posible».

Demandas y acusaciones de explotación laboral

La situación se ha agravado con cinco demandas presentadas por contratistas contra Mercor, según Business Insider. Las acusaciones incluyen violación de la privacidad de datos y leyes de protección al consumidor, con posibles filtraciones de información sensible como números de la Seguridad Social o direcciones.

Este caso no es aislado. Antes del ciberataque, Mercor ya enfrentaba tres demandas colectivas en los últimos siete meses. Los trabajadores denuncian falta de transparencia, condiciones laborales precarias y despidos injustificados, seguidos de ofertas para proyectos con salarios más bajos.

Las grandes tecnológicas frenan su colaboración con Mercor

Empresas como Meta han suspendido temporalmente su relación con Mercor mientras investigan el incidente, según Wired. Sin embargo, su principal preocupación no es el bienestar de los trabajadores, sino el riesgo de que sus métodos de entrenamiento de IA queden expuestos a competidores.

El modelo de negocio de Mercor refleja los peligros de depender de una fuerza laboral mal pagada y sobreexplotada para desarrollar tecnologías que prometen revolucionar el futuro. La combinación de explotación laboral y fallos de seguridad plantea serias dudas sobre la ética y la sostenibilidad de este enfoque.

Fuente: Futurism