El entrenador de los Pittsburgh Steelers, Mike Tomlin, ha anunciado su dimisión tras 19 temporadas consecutivas sin temporadas perdedoras en la franquicia. A diferencia de otros casos, no hubo rueda de prensa ni gira mediática para explicar su decisión.

En su primera aparición en el programa NBA Showtime de NBC, Tomlin abordó los motivos de su salida. «Hay una soledad inherente al liderazgo», declaró. «Pensé que era un buen momento, tanto para mí a nivel personal como para la organización. Para ser sincero, no hemos tenido mucho éxito en playoffs en los últimos años, y hay jugadores veteranos como Cam Heyward, T.J. Watt y Chris Boswell que merecen el entusiasmo y la esperanza que aporta un nuevo liderazgo».

Los Steelers no ganan un partido de playoff desde la temporada 2016, tras la ronda divisional en Kansas City. Esta sequía es la más larga de la franquicia desde su primera victoria en playoffs, la legendaria «Recepción Inmaculada» de diciembre de 1972.

Surge la duda sobre si el equipo mejorará con un nuevo entrenador. Es posible que Tomlin haya exprimido al máximo un plantel que, en conjunto, no ha sido lo suficientemente competitivo. Si es así, los aficionados que criticaban su gestión podrían descubrir que los últimos 19 años no habrían sido igual de buenos sin él.

Durante años, mi mensaje a esos seguidores que pedían el relevo de Tomlin ha sido claro y contundente: tened cuidado con lo que deseáis.