Nueva York apuesta por los Mustang GT para combatir el exceso de velocidad
El Departamento de Policía del Estado de Nueva York (NYSP) ha incorporado 19 Ford Mustang GT a su flota de vehículos policiales. Estos coches deportivos, equipados con motores V8 de 5.0 litros y 480 CV, se destinarán principalmente a la persecución de conductores que circulen a alta velocidad o realicen maniobras temerarias en autopistas.
El primer Mustang ya ha sido desplegado en la Troop G, que cubre la región de la capital, Albany. El resto de unidades se están adaptando con luces de emergencia, sistemas de comunicación y otros equipos policiales antes de distribuirse por todo el estado en las próximas semanas.
Un complemento, no un reemplazo, para los SUV de patrulla
Los Mustang GT no sustituirán a los SUV policiales, sino que trabajarán en paralelo. Mientras los vehículos utilitarios son ideales para el día a día —por su mayor visibilidad, espacio de carga y capacidad para circular en condiciones adversas—, los Mustang destacan por su agilidad, aceleración y capacidad para perseguir a conductores que intenten escapar.
«Los Mustang envían un mensaje claro a quienes piensan que un SUV puede superarlos», afirma un portavoz del NYSP. Además, su coste es un 30% inferior al de los SUV policiales, lo que supone un ahorro significativo para las arcas públicas.
Limitaciones: solo para primavera y otoño
Aunque su rendimiento es excelente, los Mustang GT tienen una limitación importante: no están diseñados para circular en invierno. Al ser vehículos de propulsión trasera, su manejo en carreteras heladas o con nieve es complicado. Por ello, su uso se limitará a los meses más cálidos, desde la primavera hasta el otoño.
Esta decisión no es única en Estados Unidos. Otros estados como Carolina del Sur, Indiana, Virginia, Florida y Georgia ya utilizan Mustang en sus flotas policiales, aunque su uso es menos común desde que las fuerzas de seguridad priorizaron los SUV por su versatilidad.
¿Por qué un Mustang policial?
La elección de un coche deportivo como el Mustang GT responde a una estrategia clara: deterrer la conducción temeraria. Su diseño agresivo y su reputación como «coche de policía» envían un mensaje disuasorio a los conductores que circulan a velocidades excesivas.
Además, su menor coste de adquisición y mantenimiento —comparado con un SUV policial— lo convierte en una opción económicamente eficiente. Aunque su consumo de combustible es mayor (unos 20 MPG en carretera), el ahorro inicial compensa en un contexto de restricciones presupuestarias.
«Los Mustang GT no son la solución para todas las situaciones, pero son una herramienta valiosa para combatir el exceso de velocidad en autopistas», declaró un oficial del NYSP.
Un guiño a la nostalgia y a la modernidad
La incorporación de estos coches deportivos supone un retorno a los orígenes de la policía motorizada en Estados Unidos, cuando los muscle cars eran comunes en las flotas policiales. Aunque hoy predominan los SUV por su practicidad, el Mustang GT demuestra que la tradición y la innovación pueden ir de la mano.
Mientras los conductores temerarios se preparan para ver luces azules en su retrovisor, el NYSP ya trabaja en la adaptación de los Mustang restantes. En unas semanas, más de una docena de estos coches estarán listos para patrullar las carreteras del estado, recordando a todos que la velocidad no compensa.