El nombre de Jimmy Kimmel vuelve a estar en el centro de la polémica. Siete meses después de que ABC decidiera suspender al presentador de *Jimmy Kimmel Live!*, el comediante se enfrenta a una nueva crisis tras las duras críticas de Melania Trump, quien exigió a la cadena que "tome una postura" contra él. Poco después, el expresidente Donald Trump se sumó a las demandas, pidiendo su despido por un chiste inoportuno realizado días antes del tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca.

La respuesta de Disney a este nuevo escándalo será el próximo gran desafío para su CEO, Josh D’Amaro, quien asumió el cargo hace poco más de un mes tras la salida de Bob Iger. D’Amaro ya ha tenido que gestionar una ronda de despidos masivos en áreas como marketing y relaciones públicas, y ahora debe liderar a la compañía en un contexto de cambios turbulentos, consolidación corporativa y creciente presión política.

Un test político para cada líder de Disney

Cada CEO de Disney ha tenido que superar pruebas políticas durante su mandato. Bob Chapek fracasó en su manejo de la ley "Don’t Say Gay" en Florida, mientras que Iger enfrentó una situación similar con Kimmel hace siete meses, que terminó con una suspensión y una compleja negociación entre el talento, la cadena y la opinión pública. La decisión que tome D’Amaro en este caso definirá el rumbo de su gestión al frente del gigante del entretenimiento.

«Es una gran prueba sobre la Primera Enmienda. Depende de cómo quiera proceder [D’Amaro]».

Brian Stelter, corresponsal y analista de CNN

«Si toman la decisión de retirar algo, se basaría en un criterio empresarial, pero creo que parecería débil y abriría la puerta a un efecto dominó. No van a despedirlo. Si lo suspenden, solo invitarán a más críticas».

Jordan Matthews, socio de Holtz Matthews LLP

El origen de esta polémica se remonta al pasado jueves, cuando Kimmel publicó su propia versión alternativa de la cena de corresponsales de la Casa Blanca. En un monólogo de 14 minutos, inspirado en el espectáculo alternativo del Super Bowl de Turning Point USA —que contó con Kid Rock en lugar de Bad Bunny—, el presentador lanzó varios ataques contra Trump, tachándolo de "reina del drama" con "manos asquerosas".

Sin embargo, el chiste que ha desatado la controversia fue dirigido a la ex primera dama: «Mira a Melania, tan hermosa. Señora Trump, tienes un brillo como el de una viuda encinta», declaró Kimmel. Dos días después, Cole Tomas Allen fue detenido con un arma larga y tres cuchillos durante el evento real, al que asistieron el expresidente, Melania y el vicepresidente JD Vance. Aunque un agente del Servicio Secreto resultó herido, nadie más sufrió daños graves. No obstante, la mera conexión con el nombre de Kimmel fue suficiente para que Melania Trump reaccionara con dureza.

«El discurso de odio y la retórica violenta de Kimmel buscan dividir nuestro país. Su monólogo sobre mi familia no es comedia; sus palabras son corrosivas y profundizan la enfermedad política en Estados Unidos», escribió la ex primera dama en X (antes Twitter), refiriéndose al chiste de Kimmel.

Fuente: The Wrap