La compañía Palantir, especializada en tecnología para defensa y proveedora de software a organismos como ICE, el ejército de EE.UU. y las fuerzas armadas israelíes, ha reavivado el debate sobre el papel de Silicon Valley en la seguridad nacional.

En una publicación reciente en su cuenta oficial de X (antes Twitter), la empresa compartió fragmentos del libro La República Tecnológica (2025), escrito por su cofundador Alex Karp. En sus páginas, Karp argumenta que la élite tecnológica de Silicon Valley tiene una «obligación moral» de contribuir a la defensa del país que, según él, les permitió amasar sus fortunas.

«La élite de ingenieros de Silicon Valley tiene una obligación afirmativa de participar en la defensa de la nación», afirma Karp en el libro. Y añade: «Deben participar también en la definición de un proyecto nacional: qué es este país, cuáles son nuestros valores y por qué luchamos».

En otras palabras, Karp propone que sean figuras como él quienes determinen el rumbo de Estados Unidos.

El texto también defiende la superioridad de la inteligencia artificial en el ámbito militar. «Si un marine estadounidense pide un rifle mejor, debemos construirlo; y lo mismo aplica al software», señala el libro. Palantir, que ya comercializa sistemas de IA para operaciones militares, sugiere que el futuro del poder militar estadounidense no dependerá de la disuasión nuclear, sino de herramientas como sus propios productos, criticados por algunos como «tecnología de espionaje».

Entre las propuestas más controvertidas del libro se encuentra la remilitarización de Alemania y Japón. Karp argumenta que la desmilitarización de estos países tras la Segunda Guerra Mundial fue un «error». «La neutralización de Alemania fue una exageración que Europa está pagando caro», afirma. «Mantener el pacifismo teatral de Japón podría desestabilizar el equilibrio de poder en Asia».

Estas declaraciones no son casuales: una mayor inversión militar en estos países significaría un aumento en la demanda de software de defensa, un mercado en el que Palantir ya tiene una fuerte presencia. Actualmente, cerca del 50% de sus ingresos provienen de contratos con gobiernos, y con un escenario de mayor gasto militar, esa cifra podría crecer.

El libro también funciona como un argumentario comercial: «El poder duro en este siglo se construirá sobre software», afirma Palantir. La empresa, que ha obtenido beneficios récord durante la política migratoria restrictiva de Trump, actualmente mantiene contratos con el gobierno estadounidense por valor de 970 millones de dólares, pero busca expandirse.

En su visión, Estados Unidos debería ser un país donde el poder se concentre en manos de la élite tecnológica de Silicon Valley, incluso proponiendo medidas como la reactivación del servicio militar obligatorio.