El Gobierno de Donald Trump ha intensificado sus tácticas de intimidación contra jueces federales que dictan resoluciones contrarias a sus políticas migratorias. En un nuevo episodio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha atacado públicamente a la jueza federal Melissa DuBose, de Rhode Island, por ordenar la liberación de un inmigrante bajo custodia federal.

Según un informe del New York Times, basado en un correo interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), un abogado del organismo, Adam E. Mattei, instruyó a un fiscal del Departamento de Justicia, Kevin M. Bolan, para que no revelara la existencia de una orden de arresto por asesinato en República Dominicana contra Bryan Rafael Gomez, un inmigrante que la jueza DuBose había ordenado liberar.

En el correo, Mattei escribió:

«Por favor, no confirme ni niegue la existencia [de la orden]. Todavía no hay autorización para el uso de esta información».

Tras la decisión de DuBose, el DHS emitió un comunicado tachándola de «jueza activista de Biden» por liberar a un «criminal violento y extranjero ilegal». La magistrada respondió con dureza, cuestionando en una orden judicial por qué no se le había informado sobre «hechos relevantes» del caso y advirtiendo que esta omisión «pone en riesgo la seguridad pública y socava la confianza en el Estado de derecho».

Bolan presentó una disculpa formal en un escrito judicial, alegando que ICE le había ordenado ocultar la información bajo el pretexto de una razón legítima de aplicación de la ley. Añadió que sus compañeros del Departamento de Justicia solicitaron al DHS retirar el comunicado, sin éxito. A pesar de ello, DuBose remitió a Bolan a un posible proceso disciplinario por «falta de transparencia».

El consejero general del DHS, James Percival, arremetió contra DuBose en un artículo publicado en The Federalist, tachándola de «activista» y asegurando que no tenía «ninguna base plausible» para revisar el estatus de custodia de Gomez.

Un patrón de presión a jueces independientes

Este caso se enmarca en una estrategia más amplia impulsada por Trump para desacreditar a magistrados que se oponen a su agenda de deportaciones masivas. DuBose, nombrada por el presidente Joe Biden, es la primera jueza federal abiertamente LGBTQ y afrodescendiente en Rhode Island, lo que la convierte en un blanco prioritario para los sectores más radicales del movimiento MAGA.

La ocultación deliberada de información por parte del Gobierno no solo pone en entredicho su credibilidad, sino que también plantea serias dudas sobre el respeto a la separación de poderes y el debido proceso en Estados Unidos.