El periodista Scott MacFarlane, ex corresponsal de CBS News, decidió no asistir al White House Correspondents’ Dinner celebrado el pasado sábado, y advirtió a otros profesionales del sector que no era «buena imagen» estar allí.
En un vídeo publicado en YouTube antes del evento, MacFarlane explicó su postura con crudeza: «Prefiero quedarme en casa con una cena congelada de Swanson, palomitas, una cerveza y un capítulo de *Seinfeld*». Añadió que, en su opinión, asistir a la cena no era lo más adecuado, especialmente cuando figuras como el presidente o el secretario de Defensa —que han cuestionado la Primera Enmienda y atacado a los medios— eran homenajeadas en el evento.
«No parece el mejor lugar para estar», declaró. Más adelante, en el mismo vídeo, compartió un fragmento de una conversación con el equipo de Status, donde profundizó en su postura: «No me hace gracia asistir. Esto no ocurre en el vacío. El presidente ha demandado a medios por millones, incluso miles de millones de dólares, ha intimidado a periodistas y los ha insultado».
MacFarlane también criticó la estrategia mediática de la Administración, que, según él, puede limitar la libertad de expresión y ofender la Primera Enmienda. «Resulta extraño celebrar la libertad de prensa y formar a futuros periodistas en un evento donde los invitados de honor son precisamente quienes han atacado a los medios», argumentó.
El próximo White House Correspondents’ Dinner en 2026 será el primero al que asistirá el presidente Donald Trump. Como parte del espectáculo, el mentalista Oz Pearlman será el encargado del entretenimiento y ha prometido «entrar en la mente del presidente». En una entrevista con *MS NOW*, Pearlman aseguró que no revelará información clasificada y que lleva años preparándose para este momento: «He visto horas de vídeos y he pensado en esto durante una década. Si tuviera 60 segundos frente a Trump, ¿qué diría para que el mundo hablara de ello el lunes?», declaró.