La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cada vez más presente en las aulas. Mientras algunos países y regiones imponen restricciones al uso de redes sociales por parte de menores, la provincia canadiense de Manitoba ha dado un paso más allá: su gobierno provincial planea prohibir el uso de chatbots de IA a niños y adolescentes.

El anuncio lo realizó el premier de Manitoba, Wab Kinew, durante un acto benéfico en abril. Kinew justificó la medida argumentando que las plataformas tecnológicas «hacen cosas terribles con los niños en nombre de los 'me gusta', el engagement y el dinero». Sin embargo, no especificó qué plataformas de redes sociales o IA quedarían afectadas por la prohibición, ni cuándo se presentaría la legislación correspondiente. Según declaraciones del ministro de Educación de la provincia, su aplicación podría comenzar en los colegios.

¿Son efectivas las prohibiciones a menores en redes sociales?

La iniciativa de Manitoba se suma a una tendencia global de restricciones a menores en internet. Sin embargo, las evidencias sobre su eficacia son limitadas. En Australia, por ejemplo, adolescentes han logrado eludir la prohibición de redes sociales utilizando máscaras para burlar los sistemas de verificación de edad. Además, algunos expertos cuestionan si aislar a los menores de estas plataformas es la mejor solución, ya que también pueden ofrecer beneficios, como el acceso a información o herramientas educativas.

La regulación de la IA, en cambio, es un terreno aún más desconocido. Aunque las redes sociales llevan décadas entre nosotros, las herramientas de IA generativa solo están al alcance de niños y adolescentes desde hace un par de años, y su evolución es constante. Este rápido avance plantea desafíos únicos en términos de seguridad y educación.

Riesgos y oportunidades de la IA en la infancia

Algunos padres y educadores han denunciado casos en los que los chatbots de IA han incitado a menores a autolesionarse o a realizar actos violentos. Otros expertos advierten que el uso temprano de estas herramientas en las aulas podría limitar el desarrollo de habilidades críticas en los estudiantes, como el pensamiento analítico o la capacidad de resolver problemas de forma independiente.

No obstante, también hay voces que destacan los beneficios de la IA en la educación. Según una encuesta de Pew Research realizada a finales de 2023, el 64% de los adolescentes en Estados Unidos ya utilizan chatbots, y el 30% lo hace a diario. Las aplicaciones más comunes son la búsqueda de información y la ayuda con los deberes escolares. Por ejemplo, Quinn Bloomfield, una estudiante universitaria de 18 años, utiliza Google NotebookLM para repasar química, destacando que la herramienta le ayuda a «cuestionarse sobre los temas y reforzar su aprendizaje».

¿Qué alternativas existen a la prohibición?

Ante la complejidad del problema, expertos, educadores y jóvenes proponen un enfoque diferente: en lugar de prohibir, establecer normas claras y educar. Estas son algunas de las recomendaciones más destacadas:

  • Educación digital desde edades tempranas: Enseñar a los menores a usar la IA de forma responsable, comprendiendo sus limitaciones y riesgos.
  • Supervisión activa por parte de adultos: Los padres y profesores deben guiar el uso de estas herramientas, especialmente en edades tempranas.
  • Herramientas de control parental: Implementar filtros y restricciones en dispositivos escolares y domésticos para limitar el acceso a contenidos inapropiados.
  • Promover el pensamiento crítico: Fomentar que los estudiantes cuestionen la información generada por la IA y contrasten fuentes antes de aceptarla como válida.
  • Colaboración con empresas tecnológicas: Las plataformas de IA deben asumir su responsabilidad en la protección de los menores, implementando medidas como la verificación de edad robusta o la detección de contenidos dañinos.

«Prohibir no es la solución. Lo que necesitamos son límites inteligentes y una educación que prepare a los jóvenes para navegar en un mundo donde la IA es omnipresente». — Experto en educación digital.

Conclusión: ¿Hacia un uso seguro de la IA?

La prohibición total de la IA para menores, como la planteada en Manitoba, puede parecer una solución rápida, pero no aborda los problemas de fondo. En su lugar, una combinación de regulación, educación y supervisión podría ser más efectiva para garantizar un uso seguro y beneficioso de estas herramientas.

Mientras los gobiernos debaten las medidas a tomar, la responsabilidad recae en padres, educadores y la sociedad en su conjunto. Solo así podremos aprovechar el potencial de la IA sin poner en riesgo el desarrollo y el bienestar de las nuevas generaciones.

Fuente: Vox