En diciembre de 2025, un robot humanoide Optimus de Tesla repartía palomitas en el centro comercial Mall of Berlin. Imagen: Christoph Soeder/picture alliance via Getty Images.
Los robots humanoides han invadido la actualidad: corren maratones en Pekín, ahuyentan jabalíes en las calles de Varsovia, trabajan como cargadores de equipaje en aeropuertos, clasifican residuos o incluso desfilan por alfombras rojas junto a la primera dama Melania Trump en la Casa Blanca. Algunos han sido ordenados como monjes budistas, mientras que otros se postulan para realizar tareas domésticas, cuidar a ancianos o sustituir a humanos en cadenas de producción.
Elon Musk, CEO de Tesla, ha redirigido su empresa hacia estos androides, afirmando que pronto superarán en número a la población humana. Sin embargo, ¿esta oleada de robots responde a una revolución tecnológica real o es simplemente una burbuja de expectativas infladas?
El debate sobre el futuro de los robots humanoides
En un episodio del podcast Today, Explained, el presentador Sean Rameswaram conversó con el periodista tecnológico James Vincent, autor del artículo «Kicking Robots» publicado en Harper’s Magazine. Vincent analizó el fenómeno de los robots humanoides y cuestionó hasta qué punto sus promesas pueden convertirse en realidad.
¿Qué robots existen y cómo son?
Durante su investigación, Vincent conoció a varios prototipos de robots humanoides en empresas líderes de EE.UU., como Apptronik y Agility Robotics. Aunque ambos comparten una apariencia humana (brazos, piernas), sus diseños difieren notablemente:
- Agility Robotics: especializado en almacenes, con rodillas invertidas y un aspecto menos humano.
- Apptronik: diseñado para usos generales, con proporciones corporales más similares a las humanas, postura erguida y la capacidad de mirar a los ojos a una persona.
«Me dieron la mano, jugué al piedra-papel-tijeras —conocido en Reino Unido como *ick-ack-ock*— y, por supuesto, quise patear un robot», confesó Vincent. Aunque no logró su objetivo —los robots no le permitieron golpearlos por seguridad—, sí pudo empujarlos con un palo, una experiencia que describió como «lo más cercano a la venganza antes de que nos dominen».
¿Realidad o exageración?
La pregunta clave sigue en el aire: ¿los robots humanoides están a punto de revolucionar nuestras vidas o son solo un producto de marketing? Mientras algunas empresas prometen avances rápidos, los expertos advierten sobre los desafíos técnicos, éticos y económicos que aún persisten. ¿Lograrán estos androides cumplir con las expectativas o quedarán relegados a demostraciones mediáticas?
Lo cierto es que, por ahora, su presencia en los medios es innegable. Desde correr maratones hasta interactuar en eventos sociales, los robots humanoides ya forman parte de nuestro imaginario colectivo. El tiempo dirá si su impacto va más allá de los titulares.