El Cheap Camaro ha recorrido un largo camino desde el despojo destartalado que encontré en un remolque. Ahora, el proyecto de restauración avanza a buen ritmo gracias a la colaboración con los estudiantes del instituto Alliance High School. Durante las vacaciones de primavera de marzo, el equipo logró alinear todas las piezas de la carrocería y nivelar el epoxi aplicado previamente.

Para corregir las irregularidades detectadas al lijar con lija de grano 80, se optó por un imprimante de alto grosor de poliéster. Este producto, similar a un relleno en spray como el Bondo pero aplicado con pistola, es ideal para principiantes. Se adhiere bien, seca rápidamente y rellena zonas hundidas sin complicaciones. Además, su lijado es sencillo, dejando superficies planas siempre que se aplique correctamente y se cubran las áreas problemáticas.

Jay Harden, Matt Kincaid y yo trabajamos con los estudiantes en el lijado, pero el inicio del nuevo semestre trajo consigo un grupo nuevo. Por ello, se decidió aplicar el imprimante de alto grosor: una solución espesa, fácil de corregir y reutilizar si fuera necesario. Las zonas más problemáticas del vehículo se concentraban en el techo y los paneles traseros, donde las nuevas piezas se unían a la carrocería original. Sin embargo, para garantizar uniformidad, se optó por cubrir toda la carrocería con este producto.

Desmontaje estratégico para preservar el alineado

Antes de proceder con la aplicación de la pintura, fue necesario desmontar por completo el vehículo: puertas, guardabarros, capó, rejilla delantera y tapa del maletero. Pero este paso requería un método para mantener el alineado preciso de las piezas, logrado con tanto esfuerzo. Kincaid y los estudiantes idearon una solución práctica.

Dado que el alineado de los paneles era perfecto, se perforaron agujeros de guía de 3 mm en las bisagras y bridas de montaje. La técnica consistía en insertar una varilla de acero de 3 mm durante el ensamblaje para replicar la posición exacta de cada panel. Para ello, se utilizaron brocas sobrantes de un proyecto anterior, concretamente de la reparación de una puerta. Se perforaron dos agujeros en cada bisagra de las puertas donde se unen a la carrocería, y otros dos en las bisagras inferiores de la tapa del maletero. Con este sistema, el ensamblaje posterior se simplificó notablemente, asegurando que el alineado se mantuviera intacto.

Fuente: Hagerty