La oficina legislativa de la senadora demócrata de Virginia L. Louise Lucas en Portsmouth fue objeto de una redada del FBI el pasado miércoles. Lo llamativo no fue solo la acción en sí, sino la inmediata presencia de Fox News en el lugar, a cientos de kilómetros de sus sedes en Washington D.C. y Nueva York.

La cadena capturó en vídeo a los agentes federales accediendo al recinto, un hecho que ha generado sospechas sobre una posible filtración previa. Según las normas del Departamento de Justicia de EE.UU., cualquier comunicación anticipada a los medios debe contar con la aprobación de los máximos responsables, como el fiscal general en funciones o sus subordinados directos.

El Justice Manual del DOJ establece que, «para promover los objetivos de la aplicación de la ley, incluido el disuasivo de conductas delictivas y el fortalecimiento de la confianza pública, el personal del DOJ, con la aprobación previa del fiscal de EE.UU. o del fiscal general adjunto correspondiente, puede asistir a los medios en la cobertura de actividades de aplicación de la ley».

Sin embargo, en el caso de órdenes de registro o detención, «no se proporcionará información previa a los medios sin la aprobación expresa del fiscal de EE.UU. o del fiscal general adjunto». Estas disposiciones apuntan a que el fiscal general en funciones, Todd Blanche, o uno de sus colaboradores más cercanos, pudo haber alertado a Fox News antes de que los agentes ejecutaran las órdenes.

Lucas no solo es una figura destacada del Partido Demócrata en Virginia, sino que también impulsó un polémico proceso de redistribución de distritos electorales en el estado, favoreciendo a su partido. Esta medida generó la ira del expresidente Donald Trump, quien vio cómo Virginia aprobó una enmienda constitucional el mes pasado para permitir la redacción temporal de nuevos mapas electorales. Blanche, por su parte, ha mostrado una clara disposición a utilizar el poder del DOJ contra los adversarios políticos de Trump.

La cobertura mediática de una redada del FBI contra una política demócrata por parte de la derecha estadounidense es exactamente lo que Trump busca para reforzar su narrativa de persecución política. La rapidez con la que Fox News llegó al lugar sugiere una posible coordinación que trasciende el mero interés informativo.