La regulación de Bitcoin como cuestión de seguridad nacional
Tres miembros del Congreso de EE.UU. han alertado sobre los riesgos de no regular adecuadamente Bitcoin y las criptomonedas, advirtiendo que esta debilidad estratégica podría beneficiar a China en la carrera tecnológica global. Durante un panel en el Bitcoin 2026 Conference en Las Vegas, los representantes Mariannette Miller-Meeks (R-Iowa), Zach Nunn (R-Iowa) y Mike Lawler (R-N.Y.) expusieron su postura sobre la importancia de las políticas digitales en el ámbito económico y de seguridad.
Bitcoin como «democracia financiera» y herramienta de libertad
Miller-Meeks describió Bitcoin como un símbolo de «democracia financiera» y vinculó su adopción con el 250º aniversario de EE.UU., presentando el apoyo a las criptomonedas como un acto patriótico. La congresista destacó el potencial de Bitcoin para proteger a mujeres víctimas de violencia doméstica, ya que ofrece recursos fuera del alcance de los gobiernos. Como ejemplo, mencionó las cuentas congeladas durante las protestas de los camioneros en Canadá, donde el Estado intervino en las finanzas personales.
Miller-Meeks reconoció las preocupaciones de los estadounidenses mayores sobre la seguridad de los activos digitales, pero insistió en que la innovación en este sector es clave para el futuro económico del país.
China, el gran rival en la carrera por el liderazgo en criptomonedas
Tanto Miller-Meeks como Nunn subrayaron que la competencia con China es un motor esencial para impulsar las políticas de criptomonedas en EE.UU. Aunque reconocieron que China avanza en el sector, afirmaron que EE.UU. sigue siendo el mejor entorno para la innovación tecnológica.
Nunn advirtió que la falta de avances en el liderazgo estadounidense en Bitcoin y activos digitales conlleva riesgos para la seguridad nacional. Criticó duramente a los demócratas antirriptomonedas y advirtió que una derrota en las elecciones de noviembre podría revertir 18 meses de progreso legislativo, permitiendo que adversarios como China ganen terreno mientras EE.UU. se queda atrás.
«Las decisiones y las elecciones tienen consecuencias», declaró Nunn, quien también destacó los avances logrados en el Congreso y el sector cripto, incluyendo las multas millonarias impuestas por la SEC bajo el mandato de Gary Gensler, cuya comprensión de las criptomonedas era limitada. Gensler fue destituido al inicio de la administración Trump.
La necesidad de un marco regulatorio federal claro
Lawler hizo referencia al GENIUS Act como un paso positivo, pero insistió en que el Congreso debe establecer un marco regulatorio federal completo. Citó un artículo de opinión del secretario del Tesoro, Scott Bessent, publicado en The Wall Street Journal, y afirmó que una regulación clara posicionaría a EE.UU. a la vanguardia del espacio de los activos digitales. Lawler también pidió que las regulaciones de la SEC prioricen los intereses de la industria cripto.
Como representante de Nueva York, Lawler expresó su deseo de que la industria cripto permanezca en el estado y se sienta segura operando allí.
La doble tributación en la minería de Bitcoin
Nunn criticó la doble tributación que enfrentan las operaciones de minería de Bitcoin en EE.UU., cuestionando por qué este sector es gravado de manera diferente a otras formas de extracción de recursos. Argumentó que una fiscalidad excesiva podría impulsar la innovación hacia otros países y subrayó la necesidad de evitar que EE.UU. se vuelva un entorno hostil para los negocios.
Un cambio en la postura republicana hacia las criptomonedas
El debate reflejó un cambio en la actitud de los republicanos en el Congreso hacia los activos digitales. Los legisladores enmarcaron las políticas de criptomonedas desde una perspectiva de competencia geopolítica y libertad financiera individual, en lugar de centrarse en la protección al consumidor o la estabilidad financiera, como se había hecho anteriormente.
«La innovación en Bitcoin no es solo una cuestión económica, sino una batalla por el liderazgo global. Si no actuamos ahora, China tomará la delantera»