Un nuevo estudio destaca la necesidad de actuar antes y con estrategias más personalizadas para prevenir la diabetes tipo 2 en adultos jóvenes con prediabetes. La investigación, presentada en las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle 2026 de la Asociación Americana del Corazón, revela que el riesgo de progresar a diabetes tipo 2 en personas de 18 a 40 años no es uniforme, sino que depende de factores como los niveles de glucosa en ayunas y la elegibilidad para tratamientos con fármacos GLP-1.
Los resultados indican que aquellos con glucosa en ayunas elevada —especialmente quienes cumplen criterios para recibir agonistas del receptor de GLP-1 (GLP-1RA)— tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar diabetes tipo 2 en un plazo de cinco años. Esto desafía el enfoque tradicional de prevención, basado en estrategias genéricas, y subraya la importancia de una medicina más personalizada.
El estudio, aún no publicado en una revista científica revisada por pares, analizó datos de 662 adultos jóvenes con prediabetes durante un promedio de siete años. Los participantes provenían de tres cohortes estadounidenses consolidadas: el Estudio de Salud Comunitaria Hispana, el Estudio de Desarrollo de Riesgo Arterial en Adultos Jóvenes y el Estudio del Corazón de Framingham (Tercera Generación).
¿Cómo se definió el riesgo?
Los investigadores utilizaron como referencia niveles de glucosa en ayunas entre 100 y 125 mg/dL para diagnosticar prediabetes. Sin embargo, no contaron con datos de hemoglobina A1c, que mide el promedio de glucosa en sangre durante los últimos dos o tres meses. Además, evaluaron otros parámetros como el índice de masa corporal (IMC), perfiles lipídicos y presión arterial, registrados entre 1985 y 2011.
Para estimar el riesgo a cinco años, el equipo aplicó los criterios actuales de la FDA para prescribir fármacos GLP-1 en el manejo del peso. Estos incluyen:
- IMC ≥ 30 kg/m² (obesidad); o
- IMC ≥ 27 kg/m² (sobrepeso) junto con al menos una condición relacionada con el peso, como colesterol alto o hipertensión.
Los hallazgos revelaron que los participantes que cumplían estos criterios tenían un riesgo mucho mayor de avanzar hacia la diabetes tipo 2 en comparación con quienes no los cumplían.
La importancia de la detección temprana
Más de 115 millones de personas en EE.UU. tienen prediabetes, pero se estima que el 80% no sabe que la padece. Esta condición, que a menudo no presenta síntomas, puede derivar en complicaciones graves como enfermedades cardíacas, renales y accidentes cerebrovasculares.
Los expertos insisten en la necesidad de realizar pruebas de detección, especialmente en adultos jóvenes con factores de riesgo. Además de los fármacos GLP-1, adoptar hábitos saludables como una dieta equilibrada, ejercicio regular, sueño adecuado y manejo del estrés puede reducir significativamente el riesgo de progresión a diabetes tipo 2.
«Estos resultados subrayan que la prevención no puede ser un enfoque único para todos. Identificar a los grupos de mayor riesgo y actuar con estrategias personalizadas es clave para evitar la diabetes y sus graves consecuencias», declaró uno de los autores del estudio.
¿Qué sigue?
Aunque el estudio aún no ha sido publicado en una revista científica, sus conclusiones podrían influir en las guías clínicas futuras. Mientras tanto, los expertos recomiendan:
- Consultar con un médico para evaluar el riesgo individual de prediabetes.
- Adoptar un estilo de vida saludable como primera línea de prevención.
- Considerar opciones farmacológicas, como los GLP-1, en casos de alto riesgo o cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes.