Hace unos días, los amigos David Brancaccio y John Krafcik se embarcaron en un viaje conmemorativo por un tramo de la Ruta 66, la carretera más emblemática de Estados Unidos, con motivo de su centenario. El recorrido no solo fue un homenaje a esta vía histórica, sino también una oportunidad para analizar las tecnologías que han impulsado los vehículos que la han transitado a lo largo de los años.
En esta segunda entrega, repasamos tres coches que representaron lo mejor de cada era: un taxi autónomo, un muscle car clásico y un SUV eléctrico moderno. ¿Qué tecnologías han definido la evolución del automóvil en la Ruta 66?
Un viaje en tres etapas
1. Taxi autónomo Waymo Jaguar I-Pace
El recorrido comenzó en Santa Mónica con un viaje en un taxi autónomo Waymo Jaguar I-Pace, una experiencia que sorprendió por su comodidad y fluidez. Aunque los vehículos sin conductor aún generan cierta desconfianza, este trayecto demostró que la conducción autónoma puede ser segura y eficiente, incluso en carreteras históricas como la Ruta 66.
2. Oldsmobile 4-4-2 de 1966: el rey del muscle car
La siguiente parada fue en un Oldsmobile 4-4-2 de 1966, un auténtico ícono del muscle car estadounidense. Con su motor V8 de bloque de hierro y transmisión automática de dos velocidades (sí, solo dos), este coche demostró la potencia y el estilo de los años 60. Aunque su consumo de gasolina era descomunal y su contaminación, escandalosa, su sonido y presencia siguen siendo inigualables.
«Es tan potente que ni siquiera necesita una transmisión con más de dos marchas», bromeaba el equipo, recordando que algunos fabricantes llegaron a contar la marcha atrás como una velocidad más.
3. Rivian R1S: el futuro eléctrico en la Ruta 66
El viaje culminó con un trayecto en el Rivian R1S, un SUV eléctrico casi nuevo que representa lo más avanzado en movilidad sostenible. Con un diseño elegante y prestaciones destacadas, este vehículo cerró el recorrido con una nota futurista, mostrando cómo la electrificación está transformando el automovilismo.
La Ruta 66 y el automóvil: una relación indisoluble
La Ruta 66 no sería lo que es sin los coches que la han recorrido. Desde los primeros modelos de los años 20 hasta los vehículos autónomos y eléctricos de hoy, cada tecnología ha respondido a las necesidades de una sociedad cada vez más móvil. ¿Cómo han evolucionado los sistemas de propulsión para adaptarse a estos cambios?
En solo tres días, el equipo pudo reflexionar sobre cómo los fabricantes han combinado experiencia, conocimiento y recursos para crear vehículos que no solo funcionan, sino que también definen épocas. Desde el rugido de un V8 hasta el silencio de un motor eléctrico, cada tecnología ha dejado su huella en esta carretera legendaria.
«Los coches son parte esencial de la Ruta 66. Sin ellos, esta vía no existiría», afirmaban los viajeros, destacando la importancia del automóvil en la historia de la carretera.
Conclusión: tres coches, tres eras, un mismo camino
Este viaje por la Ruta 66 en su centenario fue mucho más que un recorrido turístico. Fue un homenaje a la innovación, al diseño y a la pasión por los coches que han hecho de esta carretera un símbolo de libertad y aventura. Desde el clásico muscle car hasta el SUV eléctrico, cada vehículo contó una historia diferente, pero todas unidas por un mismo hilo conductor: la evolución del automóvil.