El Mini Rocketman, un prototipo presentado en 2011, podría servir de inspiración para un nuevo modelo ultracompacto de la marca británica. Aunque la idea suena atractiva, su desarrollo no será sencillo debido a las estrictas normativas de seguridad y la tecnología requerida en los vehículos modernos.

Un regreso a las raíces, pero con desafíos modernos

Los coches actuales de Mini han perdido su esencia original: han crecido en tamaño con los años hasta volverse irreconocibles frente al clásico Mini de los años 60. Sin embargo, la compañía ha confirmado su interés en crear un vehículo más pequeño, inspirado directamente en el concepto Rocketman.

Holger Hampf, responsable de diseño de Mini, ha descrito este proyecto como "emocionante", pero advirtió que construir un coche de solo 3,6 metros de longitud en la actualidad no es tarea fácil. "Estamos analizando estos volúmenes y tratando de ver qué puede ofrecer Mini en un coche tan pequeño", declaró a Auto Express. "No es sencillo. Lo dejaré ahí".

Seguridad y tecnología: los principales obstáculos

Hampf explicó que incluir toda la tecnología de seguridad moderna en un vehículo tan compacto como el Rocketman sería un reto considerable. "Todo lo que rodea al Mini ha crecido", afirmó. "Hay que ser consciente del entorno, cumplir con nuevas regulaciones de seguridad para peatones y contar con sensores avanzados". Además, los compradores exigen funciones como control de crucero adaptativo o sistemas ADAS, lo que ha contribuido al aumento de tamaño de los vehículos.

"Hay tanta tecnología en estos coches en comparación con el Mini clásico o incluso con el Rocketman original", añadió.

¿Puede Mini seguir el ejemplo de Smart?

Aunque desarrollar un modelo como el Rocketman presenta dificultades, las normativas de seguridad actuales no deberían ser un impedimento insalvable. Recientemente, Smart presentó su Concept #2, un prototipo de vehículo eléctrico urbano que mide solo 2.792 mm de largo, mucho más pequeño que cualquier versión posible del Rocketman que Mini pueda lanzar.

Si Mini decide avanzar con este proyecto, el espacio disponible para la batería sería limitado, lo que reduciría su autonomía. Sin embargo, dado el enfoque urbano del vehículo, esto no supondría un problema grave. Hampf subrayó que todos los modelos de Mini deben ser "super seguros", y un Rocketman de producción no sería una excepción.

"Hay que ser consciente del entorno, cumplir con nuevas regulaciones de seguridad para peatones y contar con sensores avanzados. Los compradores no quieren renunciar a funciones como el control de crucero adaptativo o los sistemas ADAS".

— Holger Hampf, jefe de diseño de Mini
Fuente: CarScoops