La promesa de la Sabi Cap: ¿Una gorra que lee la mente?
Si los lentes inteligentes con IA ya parecían invasivos, la startup Sabi, con sede en Palo Alto, ha dado un paso más allá: una gorra capaz de analizar señales cerebrales en tiempo real. Denominada Sabi Cap, este dispositivo incorpora 100.000 sensores de electroencefalografía (EEG), según informa New Atlas.
El objetivo es traducir las señales eléctricas del cerebro en datos procesables mediante el modelo de IA Brain Foundation. La empresa afirma que podría transcribir pensamientos en texto digital a un ritmo de 30 palabras por minuto.
¿Cómo funciona el sistema?
El modelo de IA de Sabi se ha entrenado con 100.000 horas de datos recopilados de unos 100 voluntarios, como reveló Wired. Sin embargo, los patrones de pensamiento y habla varían significativamente entre personas, lo que plantea un desafío técnico monumental para crear un dispositivo EEG-to-speech universalmente funcional.
Hasta ahora, la empresa no ha presentado pruebas concluyentes que demuestren que su producto cumple con lo prometido. JoJo Platt, consultora independiente en neurotecnología, advirtió a Wired: «Estos dispositivos deben estar listos para usar desde el primer día. Deben adaptarse a mí, no al revés».
¿Es viable un dispositivo no invasivo de lectura mental?
El atractivo comercial es evidente. A diferencia de implantes cerebrales como Neuralink, que requieren cirugía, una alternativa ligera y accesible podría tener mayor aceptación en el mercado. Algunos estudios sugieren que es posible obtener datos útiles del cerebro sin necesidad de cirugía.
Un artículo no revisado por pares publicado hace unos años destacó que los modelos de IA ajustados con datos EEG representan un «avance significativo hacia una tecnología portátil y de bajo coste para convertir pensamientos en texto», con aplicaciones en neurociencia y procesamiento de lenguaje natural.
Las dudas de los expertos
Sin embargo, un estudio revisado por pares publicado en Scientific Reports en 2023 cuestionó la eficacia real de estos modelos. Según la investigación, el éxito inicial de los sistemas EEG-to-text podría deberse más a la memorización de patrones que a una verdadera capacidad de decodificar ondas cerebrales humanas.
En otras palabras, Sabi podría estar subestimando la complejidad de su propio modelo Brain Foundation. Sin acceso a demostraciones prácticas del producto, cuya comercialización está prevista para 2026, es imposible confirmar si se trata de un avance revolucionario o simplemente de un accesorio costoso sin funcionalidad real.
El futuro de la neurotecnología: ¿Oportunidad o especulación?
Mientras tanto, el sector de las startups de IA sigue generando expectativas con proyectos innovadores, aunque no exentos de escepticismo. Como señala otro artículo de Futurism, «Hay algo extraño en las oficinas de las startups de IA», reflejando la mezcla de ambición y controversia que rodea a estas tecnologías.
Hasta que la Sabi Cap no sea probada en condiciones reales, su promesa de leer la mente seguirá siendo, en el mejor de los casos, una incógnita.