Un nuevo mercado para los restos digitales de las startups
El ecosistema tecnológico ha encontrado una fuente inesperada de ingresos: los datos digitales de empresas extintas. Fundadores de startups en quiebra están vendiendo chats de Slack, correos electrónicos y repositorios de código de sus antiguos empleados a empresas que desarrollan inteligencia artificial.
Según Forbes, este fenómeno ha generado un mercado secundario donde intermediarios facilitan estas transacciones. SimpleClosure, una plataforma que se autodenomina el "TurboTax de la liquidación de empresas", lanzó Asset Hub, una herramienta que permite a compañías moribundas vender sus archivos digitales tras un supuesto proceso de anonimización.
¿Por qué son valiosos estos datos para la IA?
Los datos de entornos laborales digitales, como Slack, son especialmente útiles para entrenar modelos de IA que simulan tareas profesionales. Estas simulaciones, conocidas como "gimnasios de aprendizaje por refuerzo" o RL gyms, recrean entornos de trabajo realistas donde los agentes de IA pueden aprender y perfeccionarse.
La demanda es tan alta que Anthropic está considerando invertir 1.000 millones de dólares este año en este tipo de simulaciones, según The Information. Startups como Prime Intellect y Fleet ya han alcanzado valoraciones similares.
Los riesgos éticos y de privacidad
Aunque el negocio parece rentable, expertos advierten sobre los graves riesgos que implica. Marc Roteberg, fundador del Center for AI and Digital Policy, señala que la venta de estos datos vulnera la privacidad de los empleados, ya que, aunque se alegue anonimización, los mensajes y correos suelen contener información identificable.
«Los problemas de privacidad aquí son sustanciales. La dependencia de herramientas como Slack hace que estos datos no sean genéricos, sino vinculados a personas reales», declaró Roteberg a Forbes.
Además, existe una paradoja fundamental: ¿puede un modelo de IA aprender a triunfar en el mundo empresarial si se entrena con los datos de una empresa que fracasó?
¿Cómo funciona la venta de estos activos digitales?
SimpleClosure afirma haber gestionado casi 100 transacciones en el último año, recuperando más de 1 millón de dólares para los fundadores de startups desaparecidas. Su proceso incluye la supuesta anonimización de los datos antes de su venta, aunque críticos cuestionan la eficacia de este método.
Mientras el sector de la IA sigue expandiéndose, este modelo de negocio plantea interrogantes sobre el futuro de la privacidad laboral y los límites éticos en la recolección de datos.