Durante años, los jugadores de PC han defendido el uso de teclado y ratón como la opción más precisa frente a los mandos de consola, limitados en entradas. Sin embargo, en los últimos tiempos, muchos usuarios han optado por incorporar un mando de Xbox u otro similar para disfrutar de juegos diseñados para sticks y botones analógicos.
Valve ha lanzado el nuevo Steam Controller (distinto al modelo de 2015) con el objetivo de ofrecer una alternativa específica para PC y la futura Steam Machine. Tras probarlo durante varias semanas, sin embargo, no queda claro que destaque lo suficiente como para justificar su elevado precio de 99 dólares.
Diseño y ergonomía: puntos fuertes
El mando presenta una construcción sólida y robusta, con un tacto firme en la mano que transmite calidad sin resultar excesivamente pesado. Los botones traseros están estratégicamente colocados para que los dedos corazón y anular reposen cómodamente, evitando fatiga durante sesiones largas.
Además, los gatillos traseros incorporan un pequeño saliente que impide que el dedo resbale al presionarlos, mejorando la precisión. Los botones frontales ofrecen una respuesta elástica y satisfactoria, clave para una experiencia de juego fluida.
¿Vale la pena su precio?
Aunque el Steam Controller cumple con los estándares de calidad esperados en un dispositivo de gama media-alta, su principal inconveniente radica en su coste. Alternativas como el Xbox Elite Series 2 o mandos de otras marcas ofrecen características similares —incluso superiores en algunos aspectos— por un precio inferior o comparable.
Valve apuesta por la integración con Steam y su sistema de personalización de controles, pero esto no compensa la diferencia de precio para la mayoría de los usuarios. Si buscas un mando versátil para PC, opciones más económicas pueden ser igual de efectivas sin sacrificar prestaciones.
Conclusión
El Steam Controller es un producto bien construido y con detalles de diseño que mejoran la experiencia de juego, pero su alto coste lo sitúa en una posición complicada en el mercado. A menos que valores especialmente su ecosistema o su compatibilidad con Steam, existen alternativas más asequibles que cumplen con creces.