El humorista Stephen Colbert, presentador de The Late Show, se mofó este miércoles de las supuestas exigencias de Donald Trump para un posible alto el fuego con Irán, comparando la situación con un «Déjà Hormuz».
En su monólogo en CBS, Colbert recordó que, según algunos informes, la guerra entre EE.UU. e Irán podría estar cerca de terminar gracias a un memorándum de una sola página que Trump estaría dispuesto a firmar. Este documento serviría como base para futuras negociaciones en las próximas semanas, meses e incluso años.
«Es una hoja en blanco, una carta de intenciones para, en algún momento futuro, esbozar lo que podrían acordar», ironizó el comediante. A continuación, desglosó los puntos clave del supuesto acuerdo:
- Moratoria en el enriquecimiento nuclear por parte de Irán.
- Levantamiento de las sanciones estadounidenses.
- Eliminación de restricciones en el tránsito por el Estrecho de Ormuz para ambas partes.
«En resumen: exactamente lo mismo que ocurría antes. Creo que tengo un caso de Déjà Hormuz», sentenció Colbert ante su audiencia.
Más tarde, el presentador se refirió a las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien argumentó que la guerra en Irán no era «ilegal» desde el punto de vista congressional, ya que la misión militar Operation Epic Fury había concluido.
«Ahí lo tienen. La Operation Epic Fury ha terminado. Luego vino algo llamado Project Freedom, que lanzaron para guiar barcos por el Estrecho de Ormuz. Pues bien, anoche Trump detuvo esa operación militar tras solo un día. No es de extrañar: el presidente cumple a rajatabla el lema familiar: ‘Cuando las cosas se ponen difíciles, adiós, zorra’», ironizó Colbert.
A continuación, el presentador preguntó a su público si les gustaban «cosas estúpidas que les enfurecen» y pasó a criticar los esfuerzos de los senadores republicanos por hacer que los contribuyentes estadounidenses pagaran un salón en la Casa Blanca planeado por Trump.
«Permítanme traducirlo a lenguaje llano: eso es una mierda», declaró Colbert. Acto seguido, mostró un montaje de las múltiples ocasiones en las que Trump había prometido que el salón se financiaría con fondos privados.
«Qué ironía», bromeó. «Para mentir con tanta desfachatez hacen falta muchas agallas… y él aún no ha construido la habitación donde guardarlas».