En el sótano de una heladería Emack & Bolio’s en el Midtown de Manhattan, seis baterías del tamaño de un horno tostador están conectadas directamente al cuadro eléctrico. Estas baterías, proporcionadas por la startup David Energy, se cargan durante las horas de menor demanda energética, cuando la electricidad es más económica. Cuando los precios suben y la red sufre mayor presión, las baterías liberan la energía almacenada, manteniendo en funcionamiento los congeladores y las luces de la tienda sin sobrecargar la factura eléctrica.

La propuesta de David Energy es sencilla: instala baterías de forma gratuita para negocios y gestiona su carga y descarga mediante una plataforma de software. Así, las empresas reducen su consumo energético y contribuyen a estabilizar la red eléctrica, un beneficio que repercute en toda la ciudad.

Una solución accesible para descarbonizar negocios

Aunque el objetivo final de David Energy es impulsar una red eléctrica 100% renovable, no todos los edificios en Nueva York pueden acceder a paneles solares. Las baterías enchufables, que no requieren obras eléctricas complejas, se convierten en una alternativa eficiente para reducir la huella de carbono de los comercios. «La infraestructura eléctrica está envejeciendo, y gran parte del aumento en las facturas se debe a los costes de distribución», explica James McGinniss, cofundador y CEO de la empresa. «Más de la mitad de lo que pagan los clientes corresponde a estos gastos, y queremos que la red siga siendo fiable sin encarecer el servicio».

En los últimos cinco años, el precio de la electricidad en Nueva York ha subido casi un 37%, según la Cámara de Comercio. Para los dueños de negocios, esta solución representa un alivio tangible: «Garantizamos a nuestros clientes que pagarán menos que si hubieran seguido con su proveedor tradicional, siempre que podamos instalar las baterías en sus locales», asegura McGinniss. «Este modelo no solo ahorra dinero, sino que también reduce el impacto ambiental».

Beneficios tangibles para los comercios

Aunque la heladería Emack & Bolio’s en Manhattan acaba de recibir las baterías, su propietario, Neil Glaser, ya valora el potencial de ahorro, especialmente en verano. Glaser, que también regenta una sucursal en Brooklyn con paneles solares, destaca que esta tecnología es ideal para locales con limitaciones de espacio o luz solar. «Siempre hemos sido una empresa concienciada con el medio ambiente», comenta. «Buscamos constantemente formas de optimizar nuestro consumo energético».

Según David Energy, sus clientes logran un ahorro medio del 5% en sus facturas, aunque este porcentaje puede variar según la demanda. Para negocios con múltiples locales, la reducción puede suponer cientos o miles de dólares al año en costes eléctricos.