El presidente Donald Trump y sus aliados están utilizando el tiroteo ocurrido durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCD) el pasado sábado para relanzar los planes de construcción de un nuevo salón de baile en la residencia presidencial.
«Este incidente nunca habría ocurrido con el Salón de Baile Militarmente Secreto que actualmente se encuentra en construcción en la Casa Blanca», escribió Trump en Truth Social el domingo por la mañana.
En una rueda de prensa celebrada el sábado por la noche tras el incidente, el mandatario insistió: «Por eso necesitamos todas las características que estamos planeando para la Casa Blanca. Es una sala más grande y mucho más segura. Es a prueba de drones y tiene cristales antibalas».
Sus seguidores no tardaron en sumarse al debate:
- Jeff Landry, gobernador de Luisiana, publicó en X: «Lamentablemente, la primera dama y yo tuvimos que ser evacuados de la cena de corresponsales junto al presidente y todo el gabinete. Este es otro motivo por el que el salón de baile del presidente @realDonaldTrump debe construirse».
- Randy Fine, representante republicano por Florida, escribió: «Nunca más deberíamos escuchar una queja sobre el salón de baile de la Casa Blanca».
Los medios de comunicación afines al expresidente también se hicieron eco del mensaje:
«No quiero escuchar ni una sola crítica más sobre el nuevo salón de baile de Trump en la Casa Blanca», declaró Meghan McCain, personalidad televisiva conservadora que en el pasado había criticado al presidente por sus ataques a su padre, el senador John McCain, pero que ahora parece haber tendido la «rama de olivo».
«ESTO ES POR LO QUE NECESITAMOS EL SALÓN DE BAILE DE TRUMP», publicó Chaya Raichik, creadora de la cuenta Libs of TikTok, conocida por su postura anti-LGBTQ+ y de extrema derecha, en su perfil de X.
El proyecto del salón de baile, valorado en 400 millones de dólares, lleva meses paralizado por disputas legales. En marzo, un tribunal federal dictaminó que Trump no tenía autoridad para continuar con la obra sin la aprobación del Congreso. Sin embargo, a principios de este mes, un tribunal de apelaciones suspendió temporalmente la sentencia hasta junio, permitiendo que las obras prosiguieran hasta entonces.
Aunque Trump ha asegurado en repetidas ocasiones que el proyecto no costará dinero a los contribuyentes, informes recientes sugieren lo contrario. Según el New York Times, su administración habría modificado aranceles para beneficiar a una empresa extranjera que suministró acero para la renovación de la Casa Blanca. Además, la compañía encargada de construir el salón de baile habría obtenido un contrato sin licitación para otro proyecto en Washington, con un coste inflado.