El expresidente Donald Trump protagonizó otro momento de polémica durante un acto en la Casa Blanca para promocionar un torneo de UFC que se celebrará en los jardines de la residencia presidencial el próximo 14 de junio, coincidiendo con su cumpleaños.
En el evento, el luchador de artes marciales mixtas Justin Gaethje intentó elogiar a Trump por su apoyo histórico al deporte, recordando cómo en los años 90, cuando el UFC aún era marginal, el entonces magnate inmobiliario les dio oportunidades para competir en sus propiedades.
—No muchos saben el papel clave que tuvo en convertir el UFC en un deporte mainstream en los 90. Nadie nos creía, pensaban que éramos unos animales absolutos, y usted nos dio la oportunidad de luchar en sus eventos —dijo Gaethje.
Sin embargo, Trump lo interrumpió con un comentario que dejó al luchador sin palabras:
—Bueno, tenían razón en eso.
Gaethje, visiblemente incómodo, respondió con un titubeante:
—Bueno... algo así, sí.
La réplica de Trump, lejos de ser un halago, generó rechazo inmediato. El comentario se hizo viral en redes sociales, donde usuarios criticaron su actitud despectiva hacia sus seguidores.
El torneo de UFC en la Casa Blanca: lujo sin coste para los contribuyentes
El evento, organizado por TKO Holdings (empresa matriz del UFC), tendrá un coste estimado de 60 millones de dólares, pero será financiado íntegramente por la organización deportiva, sin cargo para los contribuyentes.
El combate principal enfrentará a Gaethje contra Ilia Topuria por el título de peso ligero, mientras que Alex Pereira y Ciryl Gane se medirán en la categoría de peso pesado interino.
Será la primera vez que un evento de UFC se celebre en la Casa Blanca, aunque no la primera vez que Trump mezcla política y deporte para promocionarse.
Trump y su historial de menosprecio hacia sus seguidores
Este no es el primer caso en el que el expresidente insulta a su base electoral. En el último año, ha tachado a sus votantes de "tontos" y "débiles" por preocuparse por los archivos de Epstein, en los que Trump aparece mencionado. También ha menospreciado a los trabajadores estadounidenses, asegurando que carecen de habilidades, y en un mitin en Florida, sugirió que su audiencia probablemente no aprobaría los exámenes cognitivos que él afirmó haber superado para demostrar su lucidez mental.
De hecho, las afirmaciones de Trump sobre estos tests han sido cuestionadas, ya que algunos creadores de las pruebas han aclarado que evalúan síntomas de demencia, no velocidad cognitiva.
Un patrón de desdén hacia aliados y rivales
Trump no solo ha dirigido sus críticas a sus seguidores. A lo largo de su carrera política y empresarial, ha utilizado un lenguaje despectivo con diversos grupos:
- Mujeres: Las ha referido por sus partes íntimas.
- Veteranos fallecidos: Los llamó "fracasados" y "inútiles".
- Personas con menos recursos: Afirmó que ama a los "mal educados".
- Sus votantes: Llegó a decir que podría "disparar a alguien en la Quinta Avenida" sin perder votos, insinuando que su base es ciega y lealmente incondicional.
Este patrón de declaraciones controvertidas refuerza la percepción de que Trump prioriza el espectáculo y la provocación sobre el respeto y la unidad, incluso cuando se trata de eventos que deberían ser apolíticos, como un torneo deportivo.