La tripulación de la misión Artemis II de la NASA visitó este miércoles la Casa Blanca para celebrar el éxito de su viaje alrededor de la Luna. Sin embargo, terminaron envueltos en una de las habituales diatribas del presidente Donald Trump contra la OTAN.

Mientras los astronautas flanqueaban al mandatario tras el Resolute Desk, Trump les lanzó preguntas sobre la participación de Estados Unidos en la alianza militar, generando una evidente incomodidad en el equipo.

«¿Qué opinas de eso, Jared? ¿Enviar ayuda tras ganar la guerra?», preguntó Trump, dirigiéndose al administrador de la NASA, Jared Isaacman. «No quiero involucraros, pero puedo imaginar lo que estáis pensando», añadió con una risa.

La reacción de los astronautas no fue de aprobación. Sus rostros reflejaron malestar: fruncieron el ceño, apretaron los labios y apartaron la mirada del presidente mientras este continuaba con sus declaraciones ante los medios.

El tuit de Aaron Rupar, que captó el momento, muestra a los astronautas con expresiones de desconcierto y tensión durante el discurso de Trump.

«La tripulación de Artemis II parece horrorizada mientras Trump se gira hacia ellos durante su ataque a la OTAN».

Trump lleva años criticando el papel de Estados Unidos en la OTAN, basándose en afirmaciones infundadas sobre el pago de cuotas por parte de otros miembros. Aunque la alianza no funciona como un club con «cuotas anuales», como explicó en 2018 el exasesor de Obama Aaron O’Connell a NPR, el presidente insiste en que otros países «no pagan lo suficiente» y que EE.UU. ha sido «estafado».

Pese a las advertencias sobre las consecuencias de abandonar la OTAN —como las señaladas por John Bolton, exasesor de Seguridad Nacional—, Trump mantiene su postura. El pasado martes, el rey Carlos III de Reino Unido instó al Congreso de EE.UU. a reforzar el apoyo a la alianza durante un discurso en sesión conjunta. Recordó que el Artículo 5 de la OTAN, que establece la defensa colectiva, solo se ha invocado una vez: tras los atentados del 11-S para apoyar a EE.UU. en Afganistán.

Sin embargo, Trump declaró a los medios que «adoró» el discurso del monarca, aunque aclaró que su postura sobre la OTAN y una posible salida de la alianza «sigue igual».

Mientras, expertos advierten que la disolución de la OTAN dejaría a Europa fragmentada y debilitaría la credibilidad internacional de Estados Unidos como aliado fiable.