La FCC podría revisar las licencias de Disney por su apoyo a Kimmel

La tensión entre el expresidente Donald Trump y el presentador Jimmy Kimmel ha escalado hasta alcanzar a Disney. Según fuentes consultadas por Semafor, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) está considerando una revisión anticipada de las licencias de emisión de la compañía, en un movimiento que muchos interpretan como un castigo por su respaldo al humorista.

El origen del conflicto: una broma y un tiroteo

Todo comenzó cuando Kimmel, en su programa nocturno, hizo un chiste sobre Melania Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. El comentario, en el que sugería que la ex primera dama "brillaría como una viuda embarazada", reavivó las críticas de la derecha. Días después, un hombre intentó atentar contra el evento, lo que llevó a sectores conservadores a culpar a los programas de humor por influir en el atacante.

El supuesto manifiesto del tirador mencionaba el apoyo de Trump a Ucrania, su falta de respeto hacia el cristianismo y acusaciones infundadas contra el presidente, como que el país era dirigido por "un pedófilo, violador y traidor". Sin embargo, el chiste de Kimmel fue señalado como catalizador del discurso de odio.

Tras el incidente, Melania Trump, el propio expresidente y miembros de su equipo atacaron públicamente a Kimmel, acusándolo de irresponsabilidad. Aunque algunas fuentes indican que la FCC aún no ha tomado una decisión definitiva, el clima de presión es evidente.

Brandon Carr acusa a Disney de discriminación

El presidente de la FCC, Brandon Carr, ya había advertido en mayo que las licencias de Disney podrían estar en riesgo. Su investigación se centra en las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) de la compañía, a las que acusa de promover "discriminación por raza y género".

En una entrevista con Fox News, Carr declaró:

"Si las pruebas demuestran que Disney incurrió en discriminación basada en raza o género, sería un problema grave para la FCC, que podría afectar su elegibilidad para mantener una licencia".

Disney y ABC ya habían desafiado a Trump anteriormente al reinstalar a Kimmel tras su suspensión temporal por criticar la respuesta conservadora a la muerte de Charlie Kirk. En ese momento, Carr también amenazó con revocar sus licencias si no "actuaban contra Kimmel". Incluso llegó a advertir en un podcast de extrema derecha que la compañía podría enfrentar la suspensión de sus emisiones.

¿Una estrategia de intimidación?

Analistas señalan que este movimiento podría ser una táctica para silenciar a los críticos de Trump en los medios. Disney, como uno de los conglomerados más influyentes de EE.UU., se ha convertido en un blanco recurrente para la derecha, especialmente por su postura en temas sociales.

Mientras tanto, Kimmel ha seguido bromeando sobre la situación, aunque en un tono más serio en los últimos días. En su programa, comentó:

"No soy responsable de las acciones de un loco, pero sí lo soy de hacer reír a la gente. Y parece que eso molesta a mucha gente".

La FCC aún no ha confirmado si procederá con la revisión de las licencias, pero el debate sobre la libertad de expresión en los medios y el papel de los reguladores sigue abierto.