Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han confirmado este martes su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir del 1 de mayo, un movimiento que debilita aún más al cartel petrolero y reduce su influencia en los mercados globales.

La decisión, anunciada a través de la agencia estatal WAM, también incluye la retirada del grupo OPEP+, liderado por Rusia para estabilizar los precios del crudo. Según el comunicado, la medida responde a una estrategia a largo plazo que prioriza el desarrollo de la capacidad energética nacional y la inversión en producción petrolera.

Analistas señalan que los EAU buscaban ampliar su producción durante años, pero chocaban con los límites de cuotas impuestos por OPEP, que consideraban insuficientes para sus intereses. «Tras invertir fuertemente en expandir su capacidad de producción energética, los EAU han estado ansiosos por bombear más petróleo», indicó Capital Economics en un informe.

La salida de los EAU se suma a la de Catar en 2019, lo que refleja un debilitamiento de los lazos entre los miembros del cartel. Además, las tensiones políticas y económicas con Arabia Saudí, el mayor productor de OPEP, han agravado la situación, especialmente tras los ataques conjuntos contra ambos países por parte de Irán durante el conflicto.

Impacto limitado en los mercados energéticos

A pesar de este anuncio, los expertos no prevén un impacto inmediato en los mercados petroleros. La guerra en Oriente Medio, que ha cerrado el estrecho de Ormuz —por donde transita una quinta parte del crudo mundial—, mantiene los precios del petróleo en niveles elevados: el barril de Brent superaba los 111 dólares este martes, más de un 50% por encima de su valor antes del conflicto.

OPEP ha perdido poder en los últimos años debido al aumento de la producción en EE.UU., que supera los 13 millones de barriles diarios, frente a los 10 millones que bombeaba Arabia Saudí antes de la guerra. El expresidente estadounidense Donald Trump fue un crítico constante del cartel durante sus dos mandatos.

Capacidad de producción y futuro del cartel

Antes del inicio del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán el pasado 28 de febrero, los EAU producían alrededor de 3,4 millones de barriles diarios. Sin embargo, su capacidad instalada ronda los 5 millones, lo que le otorgaba un papel clave en la capacidad de respuesta de OPEP ante crisis de suministro.

«La salida de los EAU deja a OPEP con menos miembros capaces de aumentar rápidamente su producción, lo que dificultará aún más su capacidad para ajustar la oferta y estabilizar los precios», explicó Jorge León, responsable de análisis geopolítico en Rystad Energy.

Con esta decisión, el cartel pierde a uno de sus pocos miembros con capacidad de producción flexible, lo que podría acelerar su declive en un mercado cada vez más dominado por productores independientes y por la transición energética.