El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, mostró una reacción airada al conocer el contenido del manifiesto atribuido al presunto tirador que intentó asesinarlo durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca el pasado mes de abril.
En una entrevista con la periodista Norah O’Donnell para el programa 60 Minutes de CBS, Trump se mostró visiblemente alterado al escuchar las acusaciones vertidas en el documento. O’Donnell leyó en directo un fragmento del texto, donde se afirmaba:
«Ya no estoy dispuesto a permitir que un pederasta, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes».
Al ser preguntado por su reacción, Trump respondió con una diatriba en la que negó categóricamente las acusaciones:
— Sabía que ibas a leer eso. Sabía que lo harías porque sois unos horribles. Sí, lo escribió. No soy un violador. No violé a nadie. No soy un pederasta...
Cuando O’Donnell intentó interrumpirlo, Trump continuó:
— No soy un pederasta. Leíste esa basura de un enfermo. Me asociaron con cosas que no tienen nada que ver conmigo. Fui totalmente exonerado. Son tus amigos del otro lado los que están involucrados con Epstein u otras cosas.
El magnate se refirió así a las conexiones entre su círculo y el caso de Jeffrey Epstein, así como a una sentencia judicial de 2023 que lo declaró legalmente un violador en un caso civil.
La entrevista se tensó cuando Trump acusó a O’Donnell de «deshonrar» el programa al leer el manifiesto:
— Deberías avergonzarte de leer eso en 60 Minutes. Eres una vergüenza. Vamos, terminemos la entrevista.
El incidente refleja la extrema sensibilidad de Trump ante las acusaciones de agresión sexual, especialmente aquellas vinculadas a su relación con Epstein, un tema que ha marcado su carrera política y personal en los últimos años.