La visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila a Estados Unidos ha tomado un giro inesperado gracias a un comentario de Donald Trump. Durante un acto en el Jardín Sur de la Casa Blanca, el expresidente compartió una anécdota familiar que ha captado la atención de los medios internacionales.

Trump relató a los asistentes cómo su madre, Mary Anne Trump, fallecida en el año 2000, era una gran admiradora de la realeza británica. "Cada vez que la reina participaba en un acto o ceremonia, mi madre no apartaba la vista del televisor", explicó. "Incluso recuerdo que decía: 'Carlos, mira, el joven Carlos. ¡Es tan guapo!'", añadió entre risas.

El comentario, que generó risas entre los presentes, culminó con Trump preguntando: "¿Os lo podéis creer? Mi madre tenía un flechazo por Carlos. Me pregunto qué estará pensando ahora". El rey Carlos III respondió con una sonrisa y un gesto de modestia, aunque el momento quedó marcado como uno de los más incómodos de la visita.

La prensa británica no tardó en reaccionar. Medios como el Daily Mail publicaron titulares como: "El rey Carlos III disimula con elegancia un momento incómodo con Trump durante la ceremonia de bienvenida en la Casa Blanca". Un guiño que, aunque ingenioso, refleja la tensión diplomática existente entre ambos países.

La visita real, que busca suavizar las relaciones entre Reino Unido y Estados Unidos, ha incluido actos oficiales y gestos de protocolo. Sin embargo, el comentario de Trump ha añadido un toque de informalidad que contrasta con la solemnidad de la ocasión.

Mientras el primer ministro británico, Keir Starmer, intenta reparar la relación tras años de desencuentros, especialmente en temas como el apoyo de Reino Unido a la guerra de Trump contra Irán, este momento ha servido para recordar que la diplomacia también puede tener un lado humano y, en ocasiones, inesperado.