El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el domingo su Project Freedom, un plan para escoltar buques comerciales en el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo. Sin embargo, el proyecto quedó en suspenso tan solo dos días después, tras la negativa de Arabia Saudí a permitir que las fuerzas estadounidenses utilizaran sus bases aéreas o sobrevolaran su espacio aéreo.
Según informaron dos altos cargos estadounidenses a NBC News el miércoles, el gobierno saudí comunicó al Pentágono que las aeronaves estadounidenses ya no podrían operar desde la Base Aérea Príncipe Sultán ni cruzar el espacio aéreo saudí para apoyar la misión. Esta decisión se tomó tras el anuncio de Trump, que sorprendió a las autoridades saudíes, según fuentes consultadas por la cadena.
Trump mantuvo una conversación con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, pero no logró revertir la postura de Riad. Como consecuencia, el Project Freedom quedó en pausa mientras la administración estadounidense intenta recuperar el acceso a un espacio aéreo clave para sus operaciones.
Ante la pregunta de si el anuncio de Trump había sido una sorpresa para Arabia Saudí, una fuente saudí respondió a NBC News: «El problema de esa premisa es que las cosas están sucediendo con rapidez en tiempo real».
Por su parte, un portavoz de la Casa Blanca aseguró que «los aliados regionales fueron notificados con antelación» sobre el plan. Sin embargo, no solo los aliados externos mostraron desconcierto. Miembros del propio gabinete de Trump habían elogiado el proyecto horas antes de que el presidente lo cancelara.
La abrupta cancelación del Project Freedom refleja las tensiones en la relación entre Washington y Riad, así como la dificultad de coordinar estrategias militares en una región tan compleja como Oriente Medio.