Hace aproximadamente un año, algunos miembros de la oficina de Filadelfia de Defector recibieron una invitación para asistir al lanzamiento oficial del F1 Arcade de la ciudad, un espacio con simuladores de carreras de Fórmula 1 junto a DJ Jazzy Jeff. Por entonces, nadie pudo asistir. Desde ese día, y hasta esta semana, el plan de visitar el arcade se convirtió en una broma recurrente entre el equipo: un propósito que siempre se posponía.
Ahora, por fin, hemos cumplido. Esta es nuestra historia.
La espera que casi no llega
Kathryn Xu lo resume así: «Desde el día en que abrió el F1 Arcade en Filadelfia, supimos que queríamos ir. Pero entre unos planes y otros, un año después, por fin lo logramos». Para ella, el retraso tenía un motivo extra: estaba convencida de que el local no sobreviviría tanto tiempo. «Pensé que los simuladores de F1 no tendrían suficiente tirón en Filadelfia como para mantenerse abiertos. Sin embargo, mes tras mes, el arcade seguía ahí. Cada vez que pasaba por delante, sacaba una foto y les escribía a mis compañeros: *‘¡Por fin deberíamos ir!’*. Y al final, lo hicimos».
El susto antes de entrar
Kelsey McKinney compartió su experiencia: «Antes de ir, cenamos en el Nan Zhou Hand-Drawn Noodle House, donde me comí un bol de sopa de fideos con ternera que me dejó el estómago caliente. En ese momento, una ola de pánico me invadió: ¿el F1 Arcade seguiría abierto? ¿Aceptaban visitas los martes? Nadie lo había confirmado». Tras meses hablando del plan, McKinney asumió que el local estaría disponible cuando ellos llegaran. «Por suerte, así fue».
¿Qué es el F1 Arcade?
Se trata de un espacio de ocio en el centro de Filadelfia donde los visitantes pueden experimentar la emoción de pilotar un monoplaza de Fórmula 1 en simuladores de alta tecnología. El local combina el deporte motor con el ambiente de un arcade clásico, incluyendo música y zonas de relax. Aunque no es un circuito real, ofrece una experiencia inmersiva que atrae tanto a aficionados como a curiosos.
Tras un año de expectativas, el equipo de Defector descubrió que el F1 Arcade no solo seguía en pie, sino que cumplía con creces las expectativas. Una visita que, aunque tardó en llegar, demostró ser un plan más que acertado.