Alysa Liu, la joven patinadora olímpica que conquistó a todo el mundo con su medalla de oro, vivió su primera experiencia en el Met Gala rodeada de un brillo y una fama que ni ella misma esperaba.
Al llegar al Metropolitan Museum of Art de Nueva York, la deportista —vestida con un espectacular vestido rojo de Louis Vuitton, con volantes y falda amplia— se encontró con algo que la dejó sin palabras: todo el mundo la reconocía.
«¡Todos me reconocen!», exclamó con genuina sorpresa mientras observaba a la multitud reunida en el Charles Engelhard Court. «Es increíble. De la noche a la mañana, todos saben quién eres».
La joven, que hasta hace poco era una desconocida para el gran público, se ha convertido en la nueva favorita de Estados Unidos tras su brillante actuación en los Juegos Olímpicos. Su carisma y talento la han catapultado a la cima, incluso en un evento donde la fama es moneda corriente.
Un escenario de ensueño y encuentros inesperados
Bajo una luna gigante colgada del techo y rodeada de música de arpa, la sala se transformó en un jardín italiano del norte, según describió el museo. Los invitados, entre ellos celebridades como Bradley Cooper, Gigi Hadid y Hugh Jackman, disfrutaban de canapés de langosta y «almohadas» de tomate y mozzarella mientras esperaban para saludar a los anfitriones del evento.
La fila para saludar a los presidentes del Met Gala —Nicole Kidman, Venus Williams, Anna Wintour y Lauren Sánchez Bezos— era larga, y algunos, como la actriz Sarah Paulson, reconocieron haber esperado hasta 45 minutos.
«Me dolían los pies. Podrías cortarme las piernas por los tobillos», bromeó Paulson, quien aún no había tenido tiempo de visitar la exposición «Costume Art», que explora la evolución de la moda a través de la historia del arte.
De patinadora a icono de moda
Mientras Liu se movía entre los invitados, su presencia no pasó desapercibida. Zoë Kravitz, miembro del comité organizador, se acercó a felicitar a Connor Storrie, otro deportista estrella de la noche que también brilló en el evento. Storrie, conocido por su participación en Heated Rivalry, fue uno de los grandes atractivos de la velada.
Entre risas y abrazos, Liu se encontró con figuras como la esquiadora Lindsey Vonn, quien, a pesar de una lesión grave en las piernas, deslumbraba con un vestido de Thom Browne y un elegante bastón. Vonn, que también asistió al evento, compartió un momento con Hugh Jackman y Sutton Foster.
Fama repentina y críticas a los multimillonarios
La presencia de Jeff Bezos y su esposa Lauren Sánchez Bezos como anfitriones honoríficos generó controversia en la ciudad, conocida por su postura crítica hacia los grandes magnates. El alcalde Zohran Mamdani anunció que no asistiría, y grupos como «Everyone Hates Elon» —en referencia a Elon Musk— mostraron su rechazo.
Sin embargo, para Liu, el Met Gala fue una noche para recordar. «Es enorme», confesó al llegar, resumiendo con una palabra lo que muchos sienten al pisar por primera vez este evento icónico. Pero lo que más la sorprendió fue descubrir que, en medio de tanta celebridad, ella era el centro de atención.