Amazon confirma retrasos en la reparación de centros de datos dañados por ataques con drones
Amazon Web Services (AWS) ha anunciado que sus clientes en Oriente Medio deberán esperar varios meses más para la recuperación total de los centros de datos afectados por ataques con drones en Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. Según la compañía, el proceso de restauración completa podría extenderse hasta seis meses.
Daños en infraestructura crítica
El pasado 30 de abril, AWS publicó una actualización en su panel de control en la que detallaba que sus regiones en la nube ME-CENTRAL-1 (Emiratos Árabes Unidos) y ME-SOUTH-1 (Bahrein) "sufrieron daños como consecuencia del conflicto en Oriente Medio". Como resultado, estas zonas no pueden soportar aplicaciones de clientes, lo que ha interrumpido los servicios en la región.
La compañía también confirmó que las operaciones de facturación en estas áreas están suspendidas temporalmente mientras se restablece la normalidad. "Se espera que el proceso de recuperación tome varios meses", indicó AWS en su comunicado.
Impacto económico y medidas temporales
Aunque Amazon inicialmente eximió los cargos por uso correspondientes a marzo de 2026 para los clientes afectados —una medida que se estima costó a la compañía unos 150 millones de dólares—, la suspensión de la facturación se mantendrá hasta que se completen las reparaciones. Esto sugiere que la empresa evitará emitir facturas a los usuarios de estas regiones durante el período de recuperación.
Contexto de los ataques
Los daños en los centros de datos de AWS se produjeron tras ataques con drones llevados a cabo por Irán en febrero de este año. Estos incidentes afectaron a tres instalaciones de Amazon en Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, lo que ha generado una interrupción prolongada en los servicios de computación en la nube para miles de empresas en la región.
Consecuencias para los clientes
Las empresas que dependen de AWS en Oriente Medio enfrentan ahora desafíos operativos y financieros. La falta de acceso a los servicios en la nube puede afectar a sectores clave como el comercio electrónico, la banca y las telecomunicaciones, que dependen de la infraestructura de Amazon para sus operaciones diarias.
Mientras tanto, AWS trabaja para restaurar los servicios lo antes posible, aunque el proceso podría prolongarse debido a la complejidad de las reparaciones y la necesidad de garantizar la seguridad de las instalaciones.