Una solución para la ansiedad perinatal
Una de cada cinco mujeres embarazadas sufre ansiedad perinatal, un trastorno caracterizado por pensamientos negativos intensos sobre su embarazo. Para aliviar esta preocupación entre visitas médicas, un equipo de investigadores ha desarrollado DopFone, una aplicación móvil que convierte el altavoz de cualquier smartphone en un dispositivo de ultrasonidos capaz de detectar el latido fetal.
Tecnología accesible y de bajo coste
DopFone emite una señal de ultrasonidos de baja frecuencia y analiza las vibraciones de la superficie abdominal causadas por el latido del bebé. Según los primeros ensayos clínicos, el margen de error es inferior al 1%, con una precisión de ±4,9 latidos por minuto, dentro del estándar clínico aceptable (±8 latidos).
Alex Adams, profesor adjunto en la Escuela de Informática Interactiva del Georgia Tech, concibió la idea tras vivir dos abortos espontáneos con su esposa, Elise. En ese momento, no podían medir con fiabilidad el ritmo cardíaco fetal con los monitores Doppler convencionales. «Hay dispositivos excelentes en hospitales, pero fuera de ellos, incluso en embarazos de alto riesgo, la situación es muy limitada», explica Adams.
Primeros resultados prometedores
Poojita Garg, cofundadora del proyecto y actual estudiante de doctorado en la Universidad de Washington, lideró las primeras pruebas clínicas con 23 pacientes. Los resultados mostraron una precisión destacable: en la mayoría de los casos, el margen de error fue de solo dos latidos por minuto. «Podría ayudar a detectar anomalías antes de que ocurran», señala Garg.
Potencial global en zonas con acceso limitado a la sanidad
Adams y Garg ven en DopFone una alternativa económica para embarazadas en zonas rurales o con sistemas sanitarios deficitarios, conocidas como «desiertos de maternidad». «En estas áreas, las mujeres deben recorrer largas distancias para dar a luz. Esta tecnología podría ser vital en países en desarrollo», afirma Garg.
Aunque existen monitores portátiles de latido fetal en el mercado, los investigadores destacan que DopFone no requiere accesorios externos, lo que reduce costes y facilita su uso. «Queremos que sea accesible para todas», añade Adams.
¿Podría reducir los abortos espontáneos?
Cada año, alrededor de un millón de embarazos en EE.UU. terminan en aborto espontáneo, según datos de la Escuela de Medicina de Yale. Sin embargo, Adams advierte que la cifra podría ser mayor debido a casos no reportados. Aunque aún no está claro si la tecnología evitará estos eventos, el registro continuo de datos fuera de la consulta médica podría ofrecer pistas sobre las causas y permitir actuaciones preventivas.
«Si no logramos reducir los abortos, al menos podremos ofrecer tranquilidad a las madres preocupadas».
Próximos pasos: ensayos clínicos y expansión
El equipo, en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, ya trabaja en la siguiente fase de pruebas clínicas. Su objetivo es validar la eficacia de DopFone en un mayor número de pacientes y explorar su implementación en diferentes contextos sanitarios.