Un equipo de astrónomos ha anunciado el descubrimiento de 10.091 nuevos candidatos a exoplanetas, un hallazgo que casi duplica el número actual de planetas confirmados fuera de nuestro sistema solar. El estudio, liderado por el proyecto T16, se basó en datos del satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA, que desde 2018 observa más de 200.000 estrellas cercanas en busca de tránsitos planetarios.

El método utilizado detecta pequeñas disminuciones en el brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella. Para confirmar un candidato como planeta, los astrónomos requieren al menos tres tránsitos, descartando así fenómenos puntuales como asteroides o cometas. En esta ocasión, el equipo analizó las curvas de luz de 54 millones de estrellas observadas durante el primer año de la misión TESS, incluyendo estrellas hasta 16 veces más débiles de lo habitual, lo que amplió significativamente el campo de búsqueda.

Un catálogo sin precedentes

El análisis identificó 11.554 candidatos a planetas. De ellos, 1.052 ya habían sido detectados previamente y 411 solo presentaban un tránsito, insuficiente para confirmarlos. Esto deja un total de 10.091 nuevos candidatos, superando en número a los detectados en toda la misión Kepler de la NASA y su extensión K2. Además, casi triplica los candidatos pendientes de confirmación del propio TESS.

Los resultados, que se publicarán en el Astrophysical Journal Supplement, revelan que estos planetas tienen órbitas extremadamente cortas, con períodos entre 12 horas y 27 días. Aunque la mayoría de las estrellas observadas son más pequeñas y frías que el Sol, la proximidad a sus astros hace que la mayoría de estos mundos sean demasiado calientes para albergar vida.

Métodos de confirmación y futuras investigaciones

El equipo del proyecto T16 validó la existencia de un candidato, TIC 183374187, no mediante el método de tránsito, sino midiendo el tirón gravitacional que ejerce sobre su estrella. Este planeta, más grande que Júpiter y extremadamente caliente, sirve como ejemplo de la diversidad de mundos que podrían existir en nuestra galaxia.

Los 10.090 candidatos restantes aún requieren verificaciones adicionales para confirmar su naturaleza planetaria. Sin embargo, el rigor del análisis —que exigió al menos tres tránsitos— sugiere que la mayoría podrían ser planetas reales. Como señala el astrónomo Phil Plait en su newsletter Bad Astronomy:

«Los astrónomos son conservadores al hacer este tipo de afirmaciones y exigen múltiples pruebas para garantizar que todo se ha realizado correctamente y que estos planetas realmente existen».

Este descubrimiento no solo amplía nuestro catálogo de exoplanetas, sino que también demuestra el potencial de TESS para revelar mundos más allá de nuestro sistema solar, incluso en estrellas menos luminosas. Los investigadores esperan que futuras observaciones con telescopios como el James Webb puedan confirmar estos candidatos y estudiar sus atmósferas en busca de posibles señales de habitabilidad.