La empresa aeroespacial Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, ha logrado un nuevo hito en la reutilización de cohetes con el segundo lanzamiento y aterrizaje exitoso de su New Glenn. El vehículo de lanzamiento de primera etapa tocó tierra sin incidentes en su plataforma, consolidando su capacidad de reutilización.

El lanzamiento, que transportaba el satélite BlueBird 7 de AST SpaceMobile, se consideró un éxito parcial. Aunque el cohete cumplió con su objetivo de reingreso y aterrizaje, el satélite no alcanzó la órbita prevista debido a un fallo en la segunda etapa del New Glenn. Como consecuencia, el dispositivo quedó en una órbita inferior, quedando inutilizable para su propósito original.

AST SpaceMobile emitió un comunicado en el que reconoció que, si bien el satélite se separó del cohete y se activó correctamente, la altitud alcanzada no fue la necesaria para operar con normalidad. La compañía no detalló si intentará recuperar el satélite o si declarará la misión como un fracaso total.

Este incidente subraya los desafíos técnicos que aún enfrentan las misiones espaciales comerciales, incluso cuando los sistemas de lanzamiento demuestran avances significativos en reutilización. Blue Origin, por su parte, sigue consolidando su posición en el sector con tecnología de cohetes reutilizables, un paso clave para reducir costes y aumentar la frecuencia de los lanzamientos.

Fuente: The Verge