Bose está replanteando su estrategia en el mercado de los altavoces inteligentes con el lanzamiento de su nueva línea Lifestyle Ultra, una plataforma completamente renovada que marca un antes y después en la compañía. Tras años de desarrollo, esta propuesta abandona el enfoque cerrado de sus sistemas anteriores para adoptar un modelo más abierto y flexible.
La nueva gama incluye tres productos principales: un altavoz independiente por 299€, una barra de sonido por 1.099€ y un subwoofer por 899€. Estos dispositivos pueden combinarse para formar un sistema de sonido envolvente. Según Raza Haider, presidente de audio premium de Bose, esta línea es solo el inicio de una nueva generación de altavoces basados en esta tecnología. «Hemos construido una plataforma completamente nueva desde cero, eliminando la infraestructura tecnológica anterior para crear un sistema hardware y software preparado para el futuro», explica Haider.
Un enfoque minimalista en inteligencia
La principal novedad de los altavoces Lifestyle Ultra radica en su estrategia de delegar las funciones inteligentes a terceros. A diferencia de modelos anteriores, estos dispositivos no admitirán el control de música a través de la app de Bose. En su lugar, los usuarios deberán utilizar servicios como Apple AirPlay, Google Cast o Spotify Connect para reproducir música desde sus dispositivos móviles.
Además, Bose elimina su sistema SimpleSync, que permitía sincronizar altavoces en diferentes habitaciones. Ahora, la app de Bose solo gestionará la configuración de pares estéreo o sistemas envolventes en una misma estancia. Este enfoque contrasta con el de rivales como Sonos, que sí prioriza su propia app y sus funciones multiroom, aunque también soporta AirPlay y Spotify Connect.
En cuanto a los asistentes de voz, Bose apuesta por Alexa+ como opción principal, con planes de incorporar otros agentes en el futuro. Esta decisión busca evitar los problemas de integración que han afectado a competidores como Sonos, cuya app ha sufrido críticas por errores y regresiones en sus actualizaciones.
Evitar el aislamiento tecnológico
La estrategia de Bose responde a las demandas de los consumidores, que prefieren no depender de un único ecosistema. Muchos usuarios acumulan altavoces de diferentes marcas —como Google Nest, Amazon Echo o Apple HomePod— que, en la mayoría de los casos, no son compatibles entre sí. «Nuestros clientes nos han transmitido que quieren acceder a su música desde las plataformas que ya utilizan, sin necesidad de cambiar de app», señala Haider.
Esta filosofía de «neutralidad tecnológica» podría ser clave para Bose en un mercado cada vez más fragmentado. Mientras marcas como Sonos han sufrido caídas en sus ingresos por problemas de software, Bose apuesta por un modelo más sencillo y menos propenso a errores, priorizando la compatibilidad con servicios externos.