Pekín — El gigante chino de inteligencia artificial DeepSeek ha anunciado que sus modelos ahora pueden ejecutarse en chips de Huawei, una estrategia clave para reducir su dependencia de componentes estadounidenses. Este movimiento, anunciado días antes de la cumbre entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, refuerza la posición de China en las negociaciones comerciales, especialmente en un contexto de restricciones a la exportación de chips avanzados.

China avanza en autonomía tecnológica

Según The New York Times, el anuncio de DeepSeek llega en un momento crucial, ya que Washington ha impuesto controles a la exportación de chips de Nvidia a China, limitando el acceso a tecnología clave para el desarrollo de IA. Aunque la empresa china afirma haber optimizado sus modelos para funcionar con hardware local, persisten dudas sobre si su entrenamiento inicial dependió de chips estadounidenses.

«El momento de este anuncio, justo antes de la cumbre Trump-Xi, da a Pekín mayor confianza en las negociaciones comerciales, demostrando que las restricciones de EE.UU. no han frenado el avance de China en IA», señala el medio.

¿Real independencia o dependencia encubierta?

Aunque DeepSeek destaca su capacidad para operar con chips de Huawei, fuentes citadas por The New York Times sugieren que sus modelos podrían haber sido entrenados inicialmente con chips de Nvidia, como el H200, uno de los más potentes del mercado. Trump autorizó su venta a China en febrero, pero desde entonces, tanto legisladores estadounidenses como autoridades chinas han intensificado el escrutinio sobre su uso.

«El secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, confirmó ante el Comité de Apropiaciones del Senado que ningún H200 había llegado a China, y Nvidia admitió en sus informes regulatorios que aún no ha generado ingresos por ventas de este chip en el país asiático», añade el informe.

Trump necesita a China más de lo que China lo necesita

Alejandro Reyes, profesor de la Universidad de Hong Kong, señala que Trump depende más de China que al revés en el ámbito de la política exterior. «Necesita una victoria que muestre estabilidad global y que no solo busca desestabilizar la política internacional», declaró a Reuters.

Esta dinámica también se extiende al campo de la inteligencia artificial. Desde que Trump inició la guerra comercial, su posición negociadora se ha debilitado. «Antes nos aprovechaban con nuestros presidentes anteriores, pero ahora estamos haciendo grandes avances con China», afirmó Trump en una declaración a la prensa. «Lo respeto mucho y espero que él me respete».

Contexto económico: inflación en EE.UU. alcanza máximos en un año

Mientras tanto, en EE.UU., el Índice de Precios al Consumo (IPC) registró en abril un aumento del 3,8% interanual, el mayor desde mayo de 2023, impulsado por el alza en los costes energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio. Aunque el precio de la energía es un factor clave, la inflación subyacente también registró un incremento.

Este escenario económico añade presión a las negociaciones entre Trump y Xi, donde temas como los aranceles, el comercio y la tecnología serán prioritarios. La capacidad de China para reducir su dependencia de EE.UU. en sectores estratégicos, como la IA, podría ser un punto determinante en las conversaciones.

Fuente: Reason