El Concours d’Elegance de Pebble Beach, uno de los eventos más prestigiosos del mundo del automóvil clásico, celebra este año su 75ª edición con una propuesta histórica: la reunión de cuatro coches que brillaron en el Chicago World’s Fair de 1933, un Duesenberg, un Packard, un Cadillac y un Pierce-Arrow.
Estos vehículos, diseñados específicamente para la exposición —oficialmente conocida como Century of Progress International Exposition—, actuaron como escaparates móviles de las marcas de lujo más destacadas de la época. Según Chris Brock, juez principal del concurso, «estas estrellas automovilísticas dejaron una huella imborrable en el diseño de la era clásica y definieron el concepto de elegancia».
Los cuatro coches estrella del Chicago World’s Fair de 1933
1. Duesenberg Arlington Torpedo Sedan: el "Twenty Grand"
Este modelo, con carrocería construida por Rollston y diseñada por Gordon Buehrig, se montó sobre un chasis alargado del Model J equipado con el legendario motor de ocho cilindros en línea sobrealimentado. Su precio, unos 20.000 dólares de la época, le valió el apodo de "Twenty Grand".
2. Packard Sport Sedan: el "Coche del Domo"
La marca Packard presentó este sedán deportivo, diseñado por Deitrich, como una visión del futuro del automóvil. Bajo su largo capó albergaba un motor V-12 de segunda generación, y su ubicación en el Pabellón de Viajes y Transporte lo convirtió en una de las atracciones estrella. También conocido como "The Car of the Dome".
3. Cadillac Aerodynamic Coupe: el prototipo que inspiró una generación
El estudio GM Art and Color Section, dirigido por Harley Earl, fue el responsable de la carrocería aerodinámica de este Cadillac, llamado Aerodynamic Coupe. Equipado con un motor V-16 de 368 pulgadas cúbicas, este modelo no era un simple showcar: se convirtió en un prototipo que más tarde derivó en 20 unidades de producción.
4. Pierce-Arrow Silver Arrow: la apuesta más arriesgada
Aunque Pierce-Arrow era conocida por su conservadurismo, en el Chicago World’s Fair de 1933 sorprendió con la Silver Arrow, un diseño radical obra de Phil Wright. Con carrocería futurista y un motor V-12, este modelo destacó como el más vanguardista del cuarteto.
«En 1933, la Gran Depresión alcanzaba su punto más álgido, con una tasa de desempleo superior al 25%. A pesar de ello, millones de personas hicieron cola durante horas para admirar estos coches de lujo, cuyos precios oscilaban entre los 9.000 y los 20.000 dólares, en un momento en que un Ford Model 40 Tudor costaba 460 dólares y un Chevrolet de seis cilindros, 495».
La reunión de estos cuatro iconos del automovilismo histórico promete ser un espectáculo único. El 75º Concours d’Elegance de Pebble Beach tendrá lugar el domingo 26 de agosto.