Los demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes han exigido al director del FBI, Kash Patel, que se someta al test de identificación de trastornos por consumo de alcohol (AUDIT), tras la publicación de un artículo en The Atlantic que describe su relación con el alcohol como una «preocupación recurrente» en el gobierno.

En una carta dirigida a Patel, los legisladores detallaron acusaciones graves, como que «consume alcohol hasta el punto de enfermar, profiere insultos soeces a empleados y se desmaya ebrio tras puertas cerradas en episodios que lo hacen inalcanzable, obligando a agentes a recurrir a equipos de asalto SWAT para despertarlo».

«Ver estos comportamientos en un agente del FBI sería alarmante; en el director del FBI, resulta impactante y evidencia una emergencia pública», afirmaron los demócratas en su misiva.

Las acusaciones detalladas en el informe de The Atlantic

Según el artículo, Patel habría mantenido un consumo excesivo de alcohol en clubes privados de todo el país junto a personal de la Casa Blanca. Estas situaciones habrían provocado retrasos en reuniones por resacas y, en un caso concreto, incluso obligaron al FBI a solicitar equipos de «asalto SWAT» para acceder a una sala donde Patel se encontraba inconsciente tras una puerta cerrada.

Patel ha negado todas las acusaciones, asegurando que nunca ha estado ebrio en el trabajo. Además, ha interpuesto una demanda por difamación contra The Atlantic por valor de 250 millones de dólares.

A día de hoy, Patel no ha respondido a la petición de los demócratas, cuyo plazo venció el martes a las 17:00 horas.